El cierre de cientos de locales céntricos y el desplome de las ventas profundizaron el reclamo mediante el cual el comercio exige suspender Ingresos Brutos en Catamarca. El presidente de la Unión Comercial, José Martínez, advirtió sobre la delicada situación que atraviesa el rubro mercantil tras confirmarse el cese definitivo de 447 negocios en la Capital durante los últimos tres años en Catamarca.
El referente gremial empresarial sintetizó el cuadro como insostenible y demandó una intervención urgente del Estado provincial para frenar la pérdida de fuentes laborales. En declaraciones radiales, Martínez reclamó un esquema de alivio tributario similar a las exenciones otorgadas a la industria y al turismo, señalando que los propietarios no pueden afrontar las alícuotas impositivas locales con los niveles actuales de facturación.
A las exigencias impositivas se sumó el pedido formal de refinanciación de deudas contraídas ante la Agencia de Recaudación de Catamarca (ARCA). Los comerciantes reclamaron planes de regularización que frenen las intimaciones judiciales y ejecuciones bancarias de la entidad fiscal, advirtiendo que los constantes embargos de cuentas corrientes paralizan el giro comercial cotidiano y empujan a más locales a la quiebra definitiva.
El deterioro de la actividad en los mostradores coincide con las mediciones de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, que registraron una contracción intermensual del 1,2% en septiembre y una caída acumulada del 2,1% en lo que va del año. Esta retracción agrava el desolador panorama de la peatonal Rivadavia, donde proliferan persianas metálicas bajas y carteles de alquiler desocupados.
Presión tributaria y fundados cuestionamientos a Raúl Jalil
La falta de respuestas ante el declive de las pequeñas y medianas empresas reactivó fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Diversos sectores mercantiles y legislativos de la oposición fustigan que el oficialismo haya bloqueado en la Cámara de Diputados el tratamiento de proyectos de alivio fiscal para pymes, mientras la agencia recaudadora provincial incrementa la presión ejecutiva contra comerciantes ahogados por la recesión.
A este conflicto se añade la contradicción entre los anuncios oficiales sobre nuevos polos comerciales y los prohibitivos costos exigidos al empresariado local. Desde la entidad comercial cuestionaron los valores fijados para la licitación de los locales en Valle Chico, tasados en torno a los 850 dólares por metro cuadrado, una cifra inalcanzable para pequeños emprendedores que carecen de líneas de financiamiento productivo provincial.
La deserción de locales y la pérdida de empleo privado ratifican los motivos por los cuales el comercio exige suspender Ingresos Brutos en Catamarca. Con más de cuatrocientas persianas cerradas y una recuperación de la peatonal que demandará años, los comerciantes exigen al Poder Ejecutivo provincial moratorias reales y exenciones efectivas para impedir el colapso definitivo del sector mercantil catamarqueño.