Una manifestación frente a la sede del Poder Ejecutivo provincial visibilizó el malestar del transporte de pasajeros luego de que taxistas protestan en Casa de Gobierno en Catamarca. Alrededor de 30 choferes y permisionarios se concentraron en los accesos al edificio gubernamental para exigir asistencia económica urgente, la condonación de las deudas del impuesto automotor y operativos efectivos contra las aplicaciones digitales no reguladas en Catamarca.
El referente del sector, Carlos Ríos, explicó ante los medios que el pedido formal de audiencia con las autoridades provinciales fue ingresado el pasado 10 de junio sin recibir tratamiento hasta la fecha. El reclamo central apunta al impacto asfixiante de las patentes impositivas, cuyos valores devengados superan ampliamente los $400.000 anuales por cada unidad habilitada, en un contexto de marcada recesión y caída constante en la demanda del servicio.
Los trabajadores expresaron que sostener la actividad bajo el marco reglamentario se volvió insostenible frente a la proliferación de plataformas digitales como Uber y Didi. El vocero advirtió que la falta de fiscalización en la Capital permite la circulación sin restricciones de automóviles y motovehículos particulares que carecen de seguros comerciales para pasajeros, inspecciones técnicas o habilitaciones formales, generando una competencia desleal para los permisionarios.
Durante la protesta, Ríos enfatizó la inequidad que atraviesan los choferes habilitados: “Llevamos cargando sobre nuestras espaldas un perjuicio que institucionalmente no está siendo reconocido. Sentimos la desventaja de trabajar de manera correcta y legal”. Además, remarcó: “Nosotros no pedimos derechos extraordinarios; queremos que los que van a trabajar con aplicaciones tengan un vehículo que califique según la ordenanza y los seguros específicos”.
Falta de respuestas al transporte y cuestionamientos hacia Raúl Jalil
La marcada indiferencia de los funcionarios provinciales ante el expediente demorado durante cuatro meses reactivó fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Diversos permisionarios fustigan que el Ejecutivo provincial no articule medidas de alivio tributario con la Agencia de Recaudación ni intervenga ante el municipio para frenar el transporte clandestino, tolerando que cientos de familias queden al borde de perder sus licencias por morosidad fiscal.
A este conflicto se suma la contradicción entre los anuncios oficiales de respaldo al empleo y el silencio administrativo mantenido frente a las deudas del sector. Choferes autoconvocados remarcan que el Gobierno provincial desatiende los reclamos por créditos blandos para la renovación del parque automotor, forzando a los prestadores legales a operar con costos fijos millonarios mientras el transporte no regulado funciona sin ningún tipo de canon ni exigencias.
Tras mantener un contacto preliminar con un funcionario ministerial, los choferes acordaron esperar una audiencia aclaratoria con el secretario de Gobierno, aunque fijaron un ultimátum institucional. De no concretarse una respuesta oficial durante el transcurso de la semana, las asambleas resolvieron que los taxistas protestan en Casa de Gobierno en Catamarca con nuevos cortes y bloqueos para defender sus fuentes de trabajo frente a las familias catamarqueñas.