El estancamiento crónico de la coparticipación expuso el ahogo financiero que atraviesan los 36 municipios en Catamarca. La imposibilidad de afrontar compromisos salariales corrientes obligó al Poder Ejecutivo provincial a confirmar que deberá auxiliar a las intendencias para garantizar el pago de la segunda cuota del Sueldo Anual Complementario (SAC) en Catamarca.
El secretario de Asuntos Municipales, Nicolás Verón, reconoció abiertamente la gravedad del escenario al señalar que la totalidad de las comunas se encuentra en una situación crítica. Según detalló el funcionario, tras un derrumbe en los primeros meses del año, la recaudación no mostró mejoras significativas hacia septiembre y octubre, frustrando las instancias de diálogo salarial pautadas con los sindicatos municipales.
La debilidad presupuestaria de los distritos del interior confirma una subordinación directa hacia la administración central. Verón admitió que el auxilio extraordinario no solo se destina al pago de haberes y aguinaldos, sino también a solventar la prestación de servicios básicos esenciales que los intendentes ya no logran costear con sus propios recursos tributarios.
Esta asfixia generalizada reavivó los reclamos en torno a las asimetrías de la ley de coparticipación vigente. El propio titular del área municipal admitió que la normativa actual perjudica severamente a múltiples distritos, consolidando un esquema donde los jefes comunales carecen de previsibilidad y dependen mes a mes del auxilio discrecional de la tesorería provincial.
Auxilios condicionados y severos cuestionamientos hacia Raúl Jalil
La sistemática dependencia financiera de los distritos reactivó fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Diversos sectores gremiales y comunales fustigan que el Ejecutivo provincial recurra a rescates de contingencia mientras elude debatir una reforma tributaria de fondo que dote de verdadera autonomía económica a las gestiones locales, manteniéndolas atadas a los giros del Tesoro ministerial.
A este cuadro de vulnerabilidad se suma la advertencia sindical por los bajos ingresos que perciben los trabajadores comunales en comparación con los empleados de la administración central. Representantes gremiales señalan la contradicción de anunciar partidas para el medio aguinaldo mientras los acuerdos paritarios de octubre permanecen congelados y los municipios operan al límite del cese de actividades.
El panorama fiscal expone la fragilidad estructural que castiga a los municipios en Catamarca. Con la advertencia oficial de que el pago del aguinaldo solo será viable mediante auxilio financiero externo, los trabajadores comunales exigen al Poder Ejecutivo provincial soluciones de fondo que garanticen salarios dignos y pongan fin a la postergación histórica de las familias catamarqueñas.