La profundización de la brecha de ingresos en las comunas derivó en fuertes reclamos contra la gestión de Raúl Jalil por los salarios en Catamarca. La conducción de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) demandó la implementación de una cláusula gatillo bimestral y la equiparación del piso salarial comunal para frenar el retraso del poder adquisitivo frente a la inflación en la provincia.
El secretario general del gremio, Ricardo Arévalo, expuso la severa distorsión que atraviesa el mapa laboral del interior, donde coexisten ingresos de un millón de pesos con salarios que apenas alcanzan los $400.000 en municipios como El Alto, Icaño o Capayán. “Creemos que es necesario equilibrar hoy los sueldos de los municipios y que haya una cláusula gatillo bimestral”, fundamentó el dirigente sindical.
Frente a este escenario de inequidad, la dirigencia estatal inició una gira de negociaciones en Villa Vil, Los Varela, Fray Mamerto Esquiú y el norte de Belén. Desde la entidad remarcaron que el mecanismo de actualización periódica será insuficiente si previamente no se fija un reajuste de recomposición sobre el haber básico que eleve las asignaciones de los trabajadores municipales más relegados.
En el ámbito de la administración central, la entidad gremial exigió la reapertura inmediata de la mesa paritaria correspondiente al segundo semestre del año. Los representantes de los trabajadores advirtieron que la agenda de discusión urgente no se limita a la pauta salarial general, sino que abarca la actualización postergada de los viáticos, la antigüedad y las asignaciones familiares.
Disparidad comunal y cuestionamientos hacia Raúl Jalil
El estancamiento de las negociaciones en los distritos del interior reactivó fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Diversos sectores gremiales fustigan que el Ejecutivo provincial no intervenga mediante aportes del Tesoro para homogeneizar los ingresos básicos en las 36 comunas, permitiendo que miles de familias municipales perciban remuneraciones por debajo de la línea de indigencia.
A esta pasividad institucional se suma el malestar por la demora en la convocatoria a las paritarias del sector público provincial. Representantes de ATE remarcan la contradicción de dilatarse las discusiones de recomposición salarial mientras los insumos de la canasta básica continúan en aumento, obligando a los empleados a sostener servicios esenciales con haberes visiblemente devaluados.
La demanda de equiparación formulada por el gremio ratifica la gravedad del conflicto por los salarios en Catamarca. Con asambleas abiertas en el interior y el pedido formal de audiencia estancado en los despachos gubernamentales, la dirigencia sindical exige al Poder Ejecutivo provincial respuestas inmediatas para garantizar un piso de ingresos digno a todas las familias catamarqueñas.