El constante deterioro de los indicadores productivos provinciales encendió las alarmas por la suba del desempleo en Catamarca. Datos oficiales de la Encuesta Permanente de Hogares difundidos por el INDEC reveal que la desocupación en el Gran Catamarca alcanzó el 6,4% en el segundo trimestre de 2026, consolidándose como la cifra más alta del NOA y la peor de la región en la gestión de Raúl Jalil en Catamarca.
Las estadísticas del organismo oficial exponen que la crisis laboral afecta de forma directa a 49.500 personas en el aglomerado urbano. Durante el último año se sumaron 9.500 catamarqueños con serias dificultades ocupacionales, un incremento nominal drástico sobre una Población Económicamente Activa de 104.000 ciudadanos que posiciona a la provincia en el puesto 14 entre los 32 aglomerados urbanos medidos en el país.
El indicador más severo del informe refleja que el 27,1% de los trabajadores ocupados busca activamente otro empleo para cubrir sus necesidades básicas. Esta proporción representa la segunda tasa de ocupados demandantes más alta de la República Argentina, superada únicamente por el Gran Tucumán y ubicándose marcadamente por encima del promedio nacional del 16,9%.
En simultáneo, la subocupación demandante llegó al 14,0% en el ejido provincial, ubicándose como el tercer registro más elevado del territorio nacional. La falta de horas de trabajo involuntaria y la caída persistente de las tasas de actividad y empleo demuestran una pérdida progresiva de la capacidad de absorción del mercado de trabajo catamarqueño.
Colapso del entramado PyME y críticas hacia Raúl Jalil
A la par de la precarización asalariada, el Monitor Mensual de Empresas de la Fundación Fundar registró que la provincia perdió el 14,7% de sus compañías registradas entre noviembre de 2023 y junio de 2026. Esta contracción equivale a la desaparición de aproximadamente 480 empresas empleadoras, marcando la segunda caída más pronunciada de todo el país en el período analizado.
El estancamiento fabril y la desaparición de emprendimientos privados reactivaron fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Diversos analistas económicos y referentes del sector productivo fustigan que el Ejecutivo provincial limite sus esquemas de asistencia a subsidios salariales coyunturales para la industria textil, omitiendo políticas públicas estructurales para contener el cierre definitivo de pymes comerciales, la construcción y los servicios.
El desplome de la actividad privada y la pérdida de puestos formales confirman el impacto del desempleo en Catamarca. Con miles de familias empujadas a la informalidad y una tasa de destrucción de empresas sin precedentes en la región, la ciudadanía exige al Poder Ejecutivo provincial medidas de fomento productivo que detengan la sangría laboral en todo el territorio catamarqueño.