El caos en el tránsito barrial y la falta de fiscalización estatal agravaron la controversia por las infracciones viales en Catamarca. Vecinos del sur de la Capital denunciaron que el corte prolongado sobre la avenida Los Minerales por parte de la empresa estatal Aguas de Catamarca derivó en la invasión constante de motos sobre las veredas peatonales de Catamarca.
La parálisis de los trabajos públicos obligó a los conductores a circular de manera indebida por las zonas destinadas al tránsito a pie. Frentistas del sector advirtieron que las veredas se transformaron en arterias de circulación rápida, exponiendo a los transeúntes al peligro inminente de sufrir arrollamientos por la falta de presencia del personal de Guardia Urbana.
“Encima que circulan por un lugar indebido te tenés que correr porque si no te pasan por encima”, recriminaron los vecinos a través del canal de denuncias. La indignación ciudadana apunta al desinterés de los inspectores municipales, quienes omiten realizar operativos de control mientras las motos avanzan a alta velocidad y los autos estacionan sobre las aceras.
A esta problemática se suma el recurrente malestar de los frentistas por el estado ruinoso de la infraestructura urbana en diversos barrios. Las zanjas abiertas por los organismos públicos provinciales destruyen el pavimento y paralizan la normal circulación vehicular, acumulando escombros y tierra que provocan permanentes derrapes de ciclomotores en las esquinas del ejido capitalino.
Falta de gestión operativa y duros reclamos hacia Raúl Jalil
La inacción de la empresa estatal Aguas de Catamarca y de los organismos de vialidad reactivó fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Residentes y usuarios fustigan que el Ejecutivo provincial convalide la rotura sistemática de las calles sin exigir plazos de reparación a las contratistas, dejando a barrios enteros incomunicados y a la deriva.
A la desatención de la obra pública se añade la falta de respuestas coordinadas entre el Gobierno provincial y las áreas de Tránsito municipal. Los ciudadanos cuestionan la contradicción de gastar recursos en campañas publicitarias de vialidad mientras las arterias principales del Valle Central permanecen cortadas y sin ningún tipo de presencia policial para ordenar la circulación.
La repetición de estas irregularidades confirma la ausencia de gestión ante las infracciones viales en Catamarca. Con vías secundarias colapsadas por el flujo vehicular desviado y peatones expuestos a accidentes cotidianos, los vecinos exigen a la administración provincial la finalización inmediata de los trabajos en la red hídrica y la presencia urgente de inspectores para garantizar la seguridad en las calles.










