Una serie de allanamientos simultáneos en tres departamentos reavivó la preocupación sobre el avance del narcomenudeo en Catamarca. Personal de la Dirección Drogas Peligrosas de la Policía de la Provincia realizó múltiples procedimientos en la Capital, Valle Viejo y Santa Rosa por supuestas infracciones a la Ley Nacional de Estupefacientes N° 23.737 en Catamarca.
Las intervenciones judiciales, ordenadas por el Juzgado Federal, se concentraron en inmuebles ubicados en el barrio 21 de Noviembre de la Capital y en las 40 Viviendas de Valle Viejo. Durante los registros, los efectivos incautaron envoltorios con cocaína y marihuana listos para su comercialización en los centros urbanos.
En el domicilio allanado en el departamento chacarero, las fuerzas de seguridad procedieron a la detención de una mujer de 32 años. Asimismo, los peritos secuestraron un plantín de marihuana, 29 semillas de cannabis sativa, un dispositivo DVR, un teléfono celular, una balanza digital de precisión y $749.000 en efectivo.
De forma paralela, efectivos del Grupo de Infantería Bañado de Ovanta interceptaron a dos jóvenes en las inmediaciones de la plazoleta del barrio Colegiales, en la localidad de Los Altos. Los sospechosos circulaban en una motocicleta Gilera Smash de 110 cc transportando dosis fraccionadas de cannabis sativa.
Cuestionamientos a la prevención policial y a la gestión provincial
La multiplicación de puntos de venta de sustancias en barrios periféricos provocó fuertes cuestionamientos entre los vecinos del Valle Central. Dirigentes comunitarios recriminan que las brigadas policiales no realicen patrullajes preventivos en las zonas vulnerables, permitiendo que la venta al menudeo se instale en barrios populares.
A este escenario de inseguridad se suman severas críticas hacia Raúl Jalil. Organizaciones sociales fustigan que el Ejecutivo provincial omita reforzar los presupuestos destinados al equipamiento de las comisarías y a las áreas de inteligencia antidrogas, priorizando partidas publicitarias sobre la protección ciudadana.
La seguidilla de secuestros y detenciones mantiene bajo constante tensión la agenda sobre el narcomenudeo en Catamarca. Con investigaciones federales abiertas en varios distritos, las familias afectadas exigen al Ministerio de Seguridad políticas concretas de prevención para frenar la proliferación de estupefacientes.