El alarmante crecimiento del comercio ilegal y las medidas de desregulación fronteriza encendieron las alertas en el sector fabril por el avance desmedido del contrabando en Catamarca. La Unión Industrial Argentina (UIA) advirtió sobre las severas pérdidas económicas que genera el ingreso irrestricto de mercadería informal, un flagelo que afecta el nivel de actividad local y salpica las políticas de fiscalización promovidas por la administración de Raúl Jalil.
De acuerdo con los datos de la III Encuesta UIA realizada en septiembre de 2026 sobre un total de 628 compañías, el 59,7% de las industrias considera que el impacto de la ilegalidad es alto o muy alto. El relevamiento gremial precisó que la problemática castiga de manera crítica a rubros fundamentales como metales comunes, textil, cuero, calzado y la industria papelera en Catamarca.
Frente a la falta de respuestas oficiales, entidades representativas del comercio formal exigieron intensificar las inspecciones en las vías de distribución. Asimismo, desde los gremios de la fiscalización fronteriza apuntaron contra el plan de ajuste estatal por debilitar el control de los organismos aduaneros encargados de regular los flujos comerciales en todo el país.
Entre las demandas prioritarias presentadas por el sector fabril figuran la fiscalización estricta de las operaciones electrónicas en redes sociales y la implementación de escáneres tecnológicos. Las pymes advierten que la competencia desleal pone en riesgo miles de puestos de trabajo registrados debido a la circulación irrestricta de insumos importados sin aranceles.
Falta de controles aduaneros y cuestionamientos al Gobierno provincial
La falta de operativos preventivos y el avance de los mercados informales reavivaron duras críticas contra las autoridades del Ejecutivo provincial. Representantes del sector productivo fustigan que los organismos locales no coordinen acciones de inspección con las dependencias nacionales para proteger las fábricas instaladas en el territorio.
A estas deficiencias se suman duros reproches dirigidos hacia Raúl Jalil. Empresarios locales recriminan que el Gobierno provincial convalide la desregulación comercial sin implementar incentivos impositivos ni salvaguardas efectivas para sostener la competitividad de los establecimientos industriales catamarqueños frente al avance del mercado negro.
La penetración del comercio ilegal mantiene en extrema fragilidad las expectativas de recuperación productiva y la permanencia del contrabando en Catamarca. Con casi un 60% de las fábricas afectadas y sin un plan integral de fiscalización, los industriales exigen medidas urgentes para resguardar el empleo registrado.