El informe oficial que celebró un movimiento de $1.340 millones de pesos durante el último fin de semana largo desató un duro contrapunto con los prestadores del sector privado. Mientras el Poder Ejecutivo destaca el impacto económico de los eventos masivos, representantes de la actividad advirtieron sobre el severo peligro de promocionar los destinos sin resolver la informalidad y la escasez de controles en el turismo en Catamarca.
Según las cifras difundidas por el Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte, la ocupación hotelera promedió el 57 por ciento a nivel provincial, registrando la llegada de más de 8.600 visitantes. La Capital encabezó la afluencia con un 65 por ciento de plaza cubierta, impulsada por la Feria del Libro y el Festival del Ponchito en Catamarca.
Sin embargo, detrás del balance económico oficial persisten graves falencias operativas en los principales circuitos cordilleranos. Referentes empresariales criticaron la proliferación de excursiones clandestinas y la oferta de servicios no autorizados en zonas de alta complejidad geográfica como la Puna y el Balcón del Pissis.
El sector privado recordó que la falta de inspecciones estatales ya generó episodios de alto riesgo, como el grupo de excursionistas que quedó varado en la alta montaña durante el invierno. Cuestionan que las carteras provinciales promocionen los atractivos turísticos sin desplegar personal técnico que fiscalice el equipamiento de las agencias en los corredores viales.
Falta de infraestructura y severos reproches a la gestión provincial
Las críticas hacia el Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte se intensificaron tras los recientes siniestros registrados en el transporte de pasajeros. La falta de unidades en condiciones y los incidentes por fallas mecánicas en el servicio urbano evidencian un contraste directo entre los ingresos millonarios festejados por la gobernación y la precariedad de los servicios públicos esenciales.
Asimismo, representantes del sector privado fustigaron que el Gobierno provincial desatienda la aplicación de sanciones severas para las empresas en contravención. Cuestionan que la gestión oficial concentre sus esfuerzos en el marketing de eventos masivos mientras los puestos de control en la cordillera carecen de la presencia de guardaparques e inspectores permanentes.
La contradicción entre los récords de recaudación y la precariedad en la fiscalización de los circuitos mantiene en estado de alerta a las cámaras empresariales. Ante el riesgo latente de nuevos accidentes en la montaña, la comunidad exige mayores auditorías para garantizar la seguridad en el turismo en Catamarca.





