Las crecientes fallas prestacionales y la insensibilidad burocrática ante situaciones de extrema vulnerabilidad pusieron bajo un severo juicio público la conducción del sistema sanitario provincial. Diversos sectores sociales y pacientes autoconvocados cuestionaron la falta de respuestas institucionales y la ausencia de contención humana bajo la gestión de Raúl Jalil en Catamarca.
La tensión escaló tras el dramático reclamo planteado ante las oficinas de la Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP). Afiliados denunciaron que la rigidez administrativa del organismo impone deudas millonarias e impide acordar planes de financiación en cuotas, bloqueando la cobertura urgente de cirugías complejas para evitar amputaciones en Catamarca.
A esta barrera financiera se suma la fuerte controversia en el Hospital San Juan Bautista, donde la Fundación Oncológica de Catamarca (FOCA) convocó a movilizarse contra los recortes en la atención pública. Representantes de la entidad fustigaron la decisión oficial de restringir el servicio especializado únicamente a pacientes ambulatorios de quimioterapia.
De acuerdo con las advertencias de los referentes comunitarios, las personas que requieren internación son derivadas al sector de clínica médica. Esta dispersión operativa compromete la continuidad de las terapias complejas y perjudica de manera directa a los pacientes sin obra social del interior provincial.
Ajuste presupuestario en los servicios esenciales e intensos reproches al Ejecutivo
Las severas críticas se extendieron además al plano de la educación y el empleo, donde referentes políticos refutaron las estadísticas oficiales de trabajo registrado. Cuestionan que las autoridades gubernamentales celebren una insignificante creación de puestos mientras la UOCRA reporta unos 3.000 obreros desocupados y la universidad pública marcha contra el desfinanciamiento.
De igual modo, legisladores opositores denunciaron la falta de controles sobre la tala en bosques nativos y la opacidad en el manejo de las regalías mineras municipales. Criticaron que la administración provincial mantenga exigencias dinerarias impagables sobre los sectores populares mientras desatiende las demandas prioritarias de salud y obras básicas.
La acumulación de trabas burocráticas en OSEP y el desmonte prestacional en los nosocomios públicos consolidan un escenario de desamparo en los sectores más postergados. Ante la falta de soluciones concretas por parte del Estado, la comunidad intensifica las protestas por las políticas sanitarias impulsadas por Raúl Jalil en Catamarca.