Las severas fallas en los planes de prevención del delito y la reiteración de hechos violentos en el Valle Central incrementaron el descontento de comerciantes y residentes. Vecinos de la Capital y de los departamentos del interior cuestionaron la falta de presencia policial y la ineficacia de los operativos bajo la gestión de Raúl Jalil en Catamarca.
El malestar se profundizó tras el ataque contra un local de la cadena Grido en la calle Güemes, donde delincuentes destruyeron el blindex a piedrazos. Los comerciantes advirtieron que se trata del tercer hecho de similares características registrado en la zona en pocas semanas, sumado al saqueo a una carnicería por 300.000 pesos y el destrozo de una farmacia en Catamarca.
A la inseguridad comercial se añaden los reclamos por el avance del narcotráfico urbano, luego del allanamiento en el barrio 240 Viviendas donde se secuestró casi tres kilos de marihuana, dinero en efectivo y un revólver. Frentistas recriminaron que la actuación policial reacciona tarde y no logra frenar la proliferación de puntos de venta de sustancias ilícitas.
Asimismo, la fragilidad de los accesos provinciales quedó en evidencia en la Ruta Nacional 38 a la altura de Huacra, donde se incautaron 259 cápsulas de cocaína con un peso superior a los tres kilos. Dirigentes opositores criticaron la ausencia de escáneres y radares fijos en las zonas limítrofes para detectar el traslado de estupefacientes en colectivos de larga distancia.
Desamparo en los barrios e intensos reproches al Ministerio de Seguridad
El malestar por la falta de contención oficial alcanza también a la prevención de la violencia intrafamiliar, tras registrarse un violento episodio en la calle Rivadavia donde un hombre agredió a su pareja e intentó atacar a los uniformados con un arma de gas comprimido. Organizaciones sociales advierten que los mecanismos de auxilio estatal reaccionan de manera tardía frente a las denuncias urgentes.
De igual modo, la acumulación de reclamos incluye protestas de trabajadores universitarios, jubilados y la paralización de iniciativas de financiamiento en la Cámara de Diputados. Representantes comunitarios fustigaron que el Poder Ejecutivo priorice anuncios institucionales mientras los vecinos enfrentan un aumento constante en los costos de vida y pérdidas económicas por robos.
La seguidilla de golpes delictivos, la escasa tecnología en las fronteras terrestres y la falta de respuestas en las carteras de protección agravan la tensión social en la provincia. Ante el avance del narcomenudeo y la delincuencia urbana, la sociedad exige medidas de vigilancia concretas a las autoridades encabezadas por Raúl Jalil en Catamarca.