El constante avance de las conductas ilícitas en entornos virtuales y la creciente vulnerabilidad de los menores de edad ante maniobras de acoso informático encendieron las alarmas en el fuero penal de la provincia. Diversas organizaciones dedicadas a la protección de los derechos de la infancia fustigaron la falta de políticas de prevención oportunas y la escasez de recursos destinados a mitigar el impacto del ciberdelito en Catamarca.
El episodio más reciente salió a la luz tras un procedimiento llevado a cabo por la División Ciberdelitos de la Policía provincial en un domicilio ubicado en el sector oeste de la Capital. Durante la intervención, los efectivos policiales procedieron al secuestro de un dispositivo móvil y una computadora portátil en Catamarca.
Las actuaciones contaron con la colaboración de sumariantes de la Unidad Judicial N.º 2 y se concretaron bajo las directivas del Juzgado de Control de Garantías Nº 3, a solicitud de la Fiscalía de Instrucción Nº 7 con competencia específica en la materia. Los elementos tecnológicos incautados quedaron bajo resguardo judicial para la realización de las pericias informáticas correspondientes.
En el marco del expediente que investiga la presunta comisión del delito de grooming, la Justicia dispuso que un hombre mayor de edad quede formalmente supeditado a la prosecución de la causa. Los especialistas abocados al caso analizan las evidencias digitales recolectadas para determinar el patrón de comportamiento y el alcance de las interacciones mantenidas por el sospechoso.
Crecimiento de causas penales e intensos reproches a los organismos de control
Las principales objeciones planteadas por las familias del sector se dirigieron de manera directa hacia las dependencias gubernamentales por la falta de campañas informativas sostenidas en las instituciones educativas. Cuestionan que las autoridades provinciales reaccionen únicamente ante la consumación de denuncias penales en lugar de articular talleres pedagógicos permanentes para concientizar a los estudiantes sobre los riesgos en la red.
Asimismo, referentes comunitarios advirtieron que la proliferación de engaños digitales y maniobras de captación requiere un fortalecimiento urgente de la estructura técnica de las fiscalías intervinientes. Reprocharon la dilación en los procesos de auditoría tecnológica y la falta de equipamiento especializado para acelerar la identificación de los responsables en las plataformas digitales.
La frecuencia con la que se concretan procedimientos por delitos tecnológicos genera una profunda inquietud en la sociedad civil del Valle Central. Ante el riesgo que corren los niños, niñas y adolescentes en el ámbito digital, la comunidad exige al Poder Ejecutivo implementar medidas de protección integrales y eficaces para erradicar el ciberdelito en Catamarca.