El convenio firmado entre el Gobierno nacional y la administración provincial para autorizar el traspaso del mantenimiento de las rutas nacionales en Catamarca provocó una fuerte controversia gremial. Desde el Sindicato de Trabajadores de Vialidad Nacional advirtieron que la medida transferirá una pesada carga financiera a los contribuyentes locales, ya que las obras y el sostén de la red vial deberán costearse directamente con fondos públicos provinciales sin que exista un mecanismo estatal de reembolso por parte de la Nación.
La secretaria adjunta del gremio vial, Patricia Varela, denunció en declaraciones radiales que este acuerdo obligará a la provincia a asumir responsabilidades y contratos de conservación en tramos deteriorados. La representante sindical puntualizó que la sociedad catamarqueña terminará pagando el costo de mantener corredores clave como las rutas 157, 38 y 60, cuya infraestructura evidencia severas deficiencias estructurales por la falta de inversión y la drástica reducción del presupuesto destinado a la conservación viales.
En paralelo, la dirigencia sindical alertó sobre la progresiva pérdida de capacidad operativa que atraviesa la casa central del organismo debido a la apertura de un segundo programa de retiros voluntarios. Varela aseguró que más del 80% de los agentes adheridos al primer plan manifestaron su arrepentimiento por haber dejado sus puestos, remarcando que la pérdida de profesionales y técnicos calificados compromete gravemente la logística vial y las tareas esenciales de supervisión territorial.
Los riesgos del traspaso de las rutas nacionales en Catamarca
De acuerdo con lo expuesto por el gremio, la combinación entre la desarticulación del personal técnico y el traspaso de responsabilidades busca reducir la estructura federal para traspasar las obligaciones operativas a las provincias. La absorción de los contratos de mantenimiento bajo la órbita local representa un compromiso económico complejo en medio de un contexto de deterioro salarial que acumula casi tres años sin recomposición profunda para los trabajadores del sector.
La situación de las rutas nacionales en Catamarca pone de manifiesto la falta de respuestas coordinadas frente al deterioro de la infraestructura estratégica para la producción y el transporte en la región. Mientras la fecha límite para la nueva tanda de retiros vence a fin de octubre, los trabajadores advirtieron que la disminución de recursos operativos profundizará los problemas de conectividad vial, dejando la conservación de las arterias más importantes bajo la responsabilidad presupuestaria de la provincia.