Las recientes recomposiciones salariales otorgadas a los empleados comunales del interior volvieron a poner en evidencia la fragmentación de los ingresos públicos en la provincia. Gremios locales y sectores de los trabajadores remarcaron que los aumentos de suma fija acordados en cuatro comunas resultan insuficientes para frenar el impacto del proceso inflacionario sobre los municipales en Catamarca.
La delegación de la Asociación Trabajadores del Estado alcanzó entendimientos con los jefes comunales de Tinogasta, Los Varela, Icaño y Huillapima. Pese a que los convenios otorgan sumas adicionales de entre 90.000 y 120.000 pesos escalonados en cuotas mensuales, la inclusión de sumas no remunerativas genera inquietud respecto del haber jubilatorio en Catamarca.
En Tinogasta, el intendente Ernesto Andrada otorgó una suba de 90.000 pesos en dos tramos entre noviembre y diciembre, junto al blanqueo de 27.000 pesos por categoría y la suba del salario familiar por hijo a 40.000 pesos. En contraste, en Los Varela, Huillapima e Icaño los montos alcanzaron los 120.000 pesos, cobrados en cuotas con carácter no remunerativo.
A la dispersión de las asignaciones adicionales se suma el reclamo docente por la falta de cobro de haberes que lleva dos años en el sistema educativo provincial. Esta disparidad en los ingresos públicos expone la fragilidad de las economías familiares en las jurisdicciones alejadas de la Capital.
Asignaciones no remunerativas e intensos reproches a la gestión provincial
Las principales objeciones de los representantes gremiales se dirigieron hacia las carteras de Gobierno y Economía por la ausencia de un fondo de compensación salarial unificado. Cuestionan que el Ejecutivo provincial no transfiera partidas extraordinarias a los municipios para garantizar salarios dignos e incorporar los aumentos de manera remunerativa a los básicos.
De igual manera, referentes sindicados remarcaron que el pago de bonos en cuotas hasta enero de 2027 consolida salarios por debajo de la canasta básica. Criticaron la pasividad de los ministerios oficiales ante la disparidad de recursos entre la administración central y las administraciones locales.
La prevalencia de sumas en negro y la marcada diferencia de haberes entre comunas mantienen en constante incertidumbre a los trabajadores del interior. Ante la devaluación del poder adquisitivo, la ciudadanía laboral exige recomposiciones de fondo para la plantilla de municipales en Catamarca.