El desplome de las ventas minoristas y el sobreendeudamiento de las familias abrieron un escenario crítico para el sector comercial del Valle Central. Dirigentes pymes y representantes de los trabajadores cuestionaron al Poder Ejecutivo por la ausencia de medidas concretas frente al estancamiento del consumo en Catamarca.
La fragilidad económica quedó expuesta en la víspera del Día de la Madre en la Peatonal Rivadavia, donde los comerciantes reportaron una marcada retracción del gasto. Pese a ofrecer descuentos del 20 por ciento en efectivo y facilidades de pago en cuotas fijas, las consultas no se tradujeron en operaciones, registrando niveles sensiblemente inferiores a los del año anterior en Catamarca.
A la cautela en las compras se suma la disparada del endeudamiento familiar reflejada en un informe de la consultora Eco Go. El estudio, elaborado con datos del Banco Central, reveló que la mora con supermercados y casas de electrodomésticos escaló al 44,8 por ciento en agosto de 2026, mientras que en el rubro de artículos para el hogar la morosidad superó el 50 por ciento.
En paralelo, los salarios pierden capacidad de compra de manera constante. Desde el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Catamarca advirtieron sobre la existencia de docentes que llevan dos años sin cobrar y denunciaron que los ingresos actuales no alcanzan para cubrir los costos de traslado diario hacia los establecimientos educativos.
Pasividad provincial e intensos reproches al Ministerio de Economía
Las principales objeciones de los sectores mercantiles se dirigieron hacia las autoridades de las carteras de Economía y Desarrollo Productivo. Cuestionan que el Gobierno provincial no implemente programas de financiamiento blando, promociones bancarias locales ni alivios fiscales para estimular las ventas e incentivar el mercado interno.
Asimismo, referentes del comercio tradicional remarcaron que el aumento incesante de los costos fijos y la parálisis del crédito terminan por asfixiar a las pequeñas y medianas empresas. Criticaron la falta de respuestas oficiales ante la pérdida del poder adquisitivo de los asalariados y la amenaza inminente de destrucción de puestos de trabajo.
La combinación de salarios atrasados, morosidad en aumento y comercios desiertos refleja un severo enfriamiento de la actividad económica provincial. Ante la falta de políticas públicas de contención, los comerciantes y trabajadores exigen medidas urgentes para reactivar el consumo en Catamarca.