El mercado laboral de la provincia atraviesa un severo deterioro al registrar los peores indicadores de la región del NOA, según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC. El universo de personas afectadas por el desempleo en Catamarca, sumado a quienes buscan activamente otro trabajo o se encuentran subocupadas, escaló a 49.500 ciudadanos en el último año, lo que representa un impacto directo sobre la Población Económicamente Activa local de 104.000 personas.
El informe oficial detalló que el Gran Catamarca registró una tasa de desempleo del 6,4% en el segundo trimestre, ubicándose como el aglomerado con mayor índice de desocupación en la región del Noroeste argentino. A su vez, la tasa de actividad se situó en un 43,9% y la de empleo en un 41,1%, con un aumento de 1.000 desocupados absolutos respecto al mismo período del año anterior, sin que ninguno de los indicadores medidos haya mostrado mejoras interanuales.
El fenómeno de la precarización laboral muestra cifras críticas: un 27,1% de los trabajadores ocupados busca activamente otro empleo para cubrir sus necesidades básicas, la segunda cifra más alta del país. Asimismo, la subocupación demandante alcanzó el 14,0%, consolidando un contexto social en el que la falta de oportunidades de trabajo de calidad ubica a la provincia por debajo de la media nacional en materia de generación de puestos de trabajo.
El impacto del cierre de empresas y el desempleo en Catamarca
A este panorama se suma una marcada contracción en el entramado productivo privado local. Según datos del Monitor Mensual de Empresas de la Fundación Fundar elaborados con registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, la provincia perdió el 14,7% de sus empresas con empleados formales entre noviembre de 2023 y junio de 2026, lo que representa el cierre o la desformalización de aproximadamente 480 firmas empleadoras en el territorio provincial.
La caída del tejido empresarial resulta ser la segunda más pronunciada de toda la Argentina, superada únicamente por La Rioja. Mientras sectores como la industria textil subsisten a través de subsidios de las planillas salariales otorgados por el Estado provincial, el comercio tradicional enfrenta la severa competencia de la venta informal y el comercio digital, sin que las restantes actividades del sector privado logren absorber la mano de obra disponible.
Pese a que la reactivación en la industria extractiva comenzó a incorporar personal en los departamentos del oeste, su incidencia aún no alcanza para revertir la crisis estructural del empleo en la capital y el Valle Central. La acumulación de indicadores desfavorables expone las dificultades de la administración provincial para implementar mecanismos eficientes que atenúen el avance del desempleo en Catamarca en comparación con otras jurisdicciones del norte.