El descubrimiento de depósitos clandestinos donde más de 50 aves silvestres permanecían cautivas en condiciones de hacinamiento desató una fuerte advertencia sobre los controles ambientales en la provincia. La intervención en tres inmuebles de la Capital y Valle Viejo permitió rescatar a los ejemplares y expuso el impacto social del tráfico ilegal de fauna en Catamarca.
Los allanamientos fueron ejecutados por inspectores de Flora y Fauna e integrantes de la Policía provincial tras una serie de denuncias anónimas presentadas por vecinos. El procedimiento desmanteló recintos donde los animales presentaban cuadros severos de desnutrición, deterioro muscular e imposibilidad de vuelo debido al encierro prolongado en jaulas precarias en la provincia de Catamarca.
El director de Recursos Forestales, Suelo y Biodiversidad de la provincia, Jorge Vega Palacios, precisó que los ejemplares recuperados iniciarán un proceso de rehabilitación en un centro especializado. No obstante, los especialistas advirtieron que las secuelas físicas e irreversibles derivadas del cautiverio impiden que la totalidad de los especímenes logre reintegrarse de forma segura a su hábitat natural.
Las actuaciones administrativas y judiciales buscan desarticular las redes comerciales que explotan la biodiversidad regional. Para frenar el avance de la venta irregular, la normativa vigente prevé sanciones pecuniarias graves y el arresto de los involucrados en la tenencia o la comercialización de especies protegidas.
Calamidad ambiental e intensos reproches por el tráfico ilegal de fauna en Catamarca
Las principales observaciones de grupos ambientalistas y sectores dedicados a la conservación de la naturaleza se dirigieron hacia el Ministerio de Agua, Energía y Medio Ambiente por la falta de patrullajes en las rutas y zonas rurales. Cuestionan que las carteras gubernamentales no dispongan de controles permanentes en los accesos provinciales para interceptar el traslado clandestino de especies autóctonas.
De igual manera, representantes de organismos ambientales remarcaron la escasez de recursos logísticos destinados a las áreas de fiscalización y rescate de la provincia. Criticaron la demora de las autoridades para construir un centro estatal definitivo de rehabilitación de fauna silvestre que evite depender de instalaciones de terceros o trasladar animales fuera del territorio.
El hacinamiento y el deterioro de la fauna autóctona en depósitos urbanos exponen la vulnerabilidad del ecosistema local ante el mercado negro de animales. Ante la persistencia de cazadores y vendedores, la ciudadanía exige sanciones ejemplares y controles rigurosos para erradicar el tráfico ilegal de fauna en Catamarca.