Un operativo judicial concretado en la localidad de Sumalao permitió desarticular un centro clandestino de acopio y tenencia no autorizada de ejemplares protegidos. Las actuaciones instruidas por la Fiscalía de Instrucción N° 3 desnudaron la persistencia de las redes dedicadas a la comercialización informal y expusieron el impacto ambiental del tráfico ilegal de fauna en Catamarca.
El registro domiciliario en el departamento Valle Viejo fue ordenado por el juez de Control de Garantías N° 3, Lucas Vaccaroni, a partir de las pesquisas de oficio iniciadas por la División Delitos Culturales y Ambientales. Los investigadores policiales activaron las tareas de campo luego de una alerta telefónica anónima que denunciaba la oferta en el mercado negro de aves de monte en Catamarca.
Durante la inspección en el inmueble, los efectivos secuestraron 10 jaulas de distinto tamaño y 15 tramperos utilizados para el entrampamiento masivo en hábitats naturales. Asimismo, lograron el rescate de ejemplares vivos pertenecientes a valiosas especies de la avifauna regional como rey del bosque, reina mora, jilguero, corbatita, cabecita negra, pepitero, cardenal y bracita.
Las aves incautadas fueron entregadas en custodia a los inspectores de la Dirección de Recursos Forestales, Suelo y Diversidad de la Secretaría de Medio Ambiente. La repartición oficial evaluará el estado sanitario de los especímenes con el objetivo de someterlos a un período de cuarentena y posterior reinserción en su hábitat.
Peritajes telefónicos e intensos reproches al tráfico ilegal de fauna en Catamarca
Las principales observaciones de organizaciones dedicadas a la protección de los ecosistemas locales se dirigen hacia la Secretaría de Medio Ambiente por la falta de patrullajes preventivos en las zonas de monte. Cuestionan que los organismos de fiscalización dependan de denuncias anónimas o actuaciones policiales para detectar los depósitos urbanos de especies silvestres.
De igual manera, el secuestro preventivo de un dispositivo celular en el procedimiento abre una línea de investigación pericial sobre los posibles compradores y acopiadores. Sectores ambientalistas criticaron que las sanciones administrativas resulten insuficientes y reclamaron el encuadramiento penal severo que establece la Ley Nacional N° 22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre.
El hallazgo de tramperos e infraestructura de cautiverio evidencia la rentabilidad que aún mantiene el comercio clandestino de aves protegidas. Ante la constante extracción de especies autóctonas en los valles provinciales, la ciudadanía exige controles permanentes y la aplicación de penas efectivas contra el tráfico ilegal de fauna en Catamarca.