Un grupo autoconvocado de docentes jubilados en Catamarca anunció una marcha frente a las oficinas del Ministerio de Educación en el Centro Administrativo del Poder Ejecutivo para el próximo miércoles 28 de octubre. La medida de fuerza surge ante el persistente retraso en el pago de liquidaciones finales y bonificaciones extraordinarias por trayectos laborales cumplidos, expedientes que acumulan demoras administrativas desde el año 2024.
Las referentes del sector, Nancy y Marcela —quienes cuentan con 38 y 26 años de servicio en la enseñanza pública—, denunciaron un esquema burocrático de desgaste que busca frenar los reclamos sobre retribuciones que constituyen derechos adquiridos. Expusieron que el «trámite eterno» afecta con mayor gravedad a los trabajadores retirados del interior, especialmente de la región del oeste en Catamarca, que deben costear viajes continuos a la Capital para solicitar explicaciones sobre sus haberes.
En la antesala de la movilización a la Plaza de Armas del complejo gubernamental, los afectados exigieron una audiencia formal con el gobernador o con la titular de la cartera educativa para fijar un cronograma de cobro definitivo. Además, cuestionaron la inacción de las entidades sindicales frente a la dilatación de las tramitaciones oficiales y los incumplimientos de los marcos normativos vigentes en la provincia.
La acumulación de haberes pendientes reabre las críticas sobre el funcionamiento administrativo del sistema público de enseñanza. Ante la falta de resoluciones técnicas e institucionales para regularizar las liquidaciones adeudadas, el sector pasivo ratificó la convocatoria en las calles para defender sus derechos laborales en Catamarca.
Deudas administrativas y protestas de docentes jubilados en Catamarca
Las principales observaciones de la agrupación autoconvocada se dirigen hacia el Ministerio de Educación y los organismos de liquidación del Ejecutivo por la demora de hasta dos años en la resolución de expedientes previsionales. Cuestionan que el Estado provincial dilate de manera sistemática los pagos reglamentados a trabajadores que concluyeron su vida laboral activa.
De igual manera, representantes del sector pasivo reprocharon el silencio de las conducciones gremiales docentes frente a los retrasos administrativos que perjudican a los exempleados de la administración pública. Criticaron la falta de gestión de los sindicatos para exigir auditorías que agilicen las retribuciones adeudadas a los profesionales de la educación.
La persistentemente insatisfecha demanda de pago mantiene un escenario de creciente conflictividad en la capital provincial. Ante la ausencia de un compromiso gubernamental de regularización presupuestaria, la comunidad educativa de la provincia aguarda respuestas concretas sobre la situación de los docentes jubilados en Catamarca.