Un procedimiento ordenado por el Juzgado Federal en el barrio Los Plateados Oeste, en la localidad de Sumalao, terminó con el secuestro de más de trece kilogramos de cocaína con la marca del delfín, más de seis millones de pesos en efectivo y la detención de una mujer de 31 años. Pese a que el procedimiento fue presentado como un logro policial, el caso vuelve a poner de relieve el avance sin freno del narcotráfico en Catamarca.
El hallazgo de doce panes de clorhidrato de cocaína, veintiocho envoltorios fraccionados, balanzas digitales y una camioneta confirma que sectores del departamento Valle Viejo son utilizados como centros de acopio y distribución de estupefacientes. La presencia de sellos vinculados a bandas organizadas expone la fragilidad de los controles en los ingresos a la provincia y la falta de inteligencia preventiva por parte de las carteras de seguridad de Catamarca.
A la par de las actuaciones judiciales, la respuesta de los organismos provinciales continúa siendo puramente reactiva. La multiplicación de puntos de venta y almacenamiento en barrios periféricos del Valle Central demuestra la ausencia de patrullajes efectivos y de un plan integral que impida el desembarco y la circulación de cargamentos de gran escala.
La consolidación de estas estructuras delictivas genera un profundo malestar entre las familias de la zona, que conviven a diario con la inseguridad y la venta de sustancias en sus vecindarios. Mientras los anuncios oficiales se limitan a mostrar los elementos incautados, la falta de políticas de fondo deja desprotegida a la población.
Falta de prevención y reclamos por el narcotráfico en Catamarca
Las principales observaciones de la comunidad apuntan al Ministerio de Gobierno y a la cúpula de la Policía de la Provincia por la escasez de puestos de control permanentes en los accesos a Valle Viejo. Cuestionan que las fuerzas de seguridad actúen recién cuando el depósito o el punto de fraccionamiento se encuentra totalmente asentado en el barrio.
De igual manera, vecinos de Sumalao criticaron que la gestión provincial se enfoque en la comunicación de operativos aislados en lugar de desplegar presencia policial preventiva y patrullajes continuos. Reprocharon la falta de respuestas de las autoridades para cortar el ingreso de sustancia ilícita y evitar que el crimen organizado gane territorio en la provincia.
La frecuencia de estos allanamientos demuestra que no se trata de episodios aislados, sino de un problema estructural que requiere un abordaje urgente. Ante la respuesta tardía del Poder Ejecutivo, la sociedad exige un plan de seguridad serio para frenar el avance del narcotráfico en Catamarca.