Un nuevo episodio de inseguridad contra un menor de edad reencendió las alarmas sociales en el valle central. Un estudiante de 11 años sufrió un intento de raptar a un alumno en Catamarca por parte de dos hombres que intentaron subirlo por la fuerza a un vehículo cuando caminaba hacia la Escuela N° 264, en el departamento Fray Mamerto Esquiú.
El hecho se produjo a las 7:20 de la mañana en inmediaciones del faldeo de San Antonio, cerca del complejo del Centro de Empleados de Comercio. El niño logró zafarse de los agresores, correr hacia una zona segura y solicitar auxilio a sus familiares, quienes radicaron la denuncia formal tras suscitarse este intento de raptar a un alumno en Catamarca.
La gravedad del suceso generó conmoción inmediata entre los padres y la comunidad educativa por haber ocurrido apenas 24 horas después de otro hecho de similares características en la zona norte de la Capital. Las familias expresaron su indignación ante la desprotección de los estudiantes en las arterias de acceso escolar y la falta de patrullajes preventivos ante un nuevo intento de raptar a un alumno en Catamarca.
A la preocupación por la impunidad de los sospechosos se sumaron las duras críticas hacia el sistema de videovigilancia. Vecinos del sector expusieron que la falta de monitoreo efectivo y las fallas de cobertura en los domos urbanos dificultan la identificación del rodado utilizado, exigiendo medidas urgentes tras confirmarse el intento de raptar a un alumno en Catamarca.
Reclamos de seguridad y fallas en el monitoreo público en Catamarca
Las principales observaciones de los tutores y referentes comunitarios apuntan hacia la falta de previsión del Ministerio de Gobierno, Seguridad y Justicia. Cuestionan que la administración que encabeza el gobernador Raúl Jalil no garantice corredores seguros en los trayectos escolares ni mantenga operativos los dispositivos de videovigilancia en Catamarca.
De igual manera, agrupaciones de padres del departamento Fray Mamerto Esquiú reprocharon la parálisis del esquema preventivo en los accesos a los establecimientos de enseñanza. Criticaron que las autoridades provinciales reaccionen con operativos posteriores sin desplegar controles permanentes que eviten la reiteración de delitos contra menores en Catamarca.
Las actuaciones judiciales quedaron a cargo de la fiscalía de instrucción en turno mientras la Policía realiza el relevamiento de cámaras privadas. Ante el temor generalizado, las comunidades escolares exigen la presencia inmediata de fuerzas de seguridad en las calles de Catamarca.






