El impacto del polvo en suspensión y la falta de estaciones de medición atmosférica encendieron la alarma en diversas localidades del interior provincial. Ante el incremento del tránsito pesado en los caminos mineros y la volatilización de material particulado desde las escombreras, sobre la Minería en Catamarca: denuncian deterioro constante en la calidad del aire que respiran las comunidades colindantes a los yacimientos.
Los reclamos fueron formalizados por asambleas socioambientales y frentistas de los departamentos Belén, Andalgalá y Santa María. Expusieron que las ráfagas de viento esparcen residuos químicos y polvillo tóxico proveniente de los relaves secos, afectando la salud respiratoria de los pobladores y contaminando las producciones agrícolas locales, explicando las razones por las cuales sobre la Minería en Catamarca: denuncian deterioro en los parámetros ambientales de la región.
A este panorama se suma la opacidad en la difusión de datos oficiales respecto a la presencia de metales en la atmósfera del oeste provincial. Los reclamantes señalaron que los organismos estatales no realizan controles sorpresivos ni obligan a las firmas concesionarias a instalar sistemas permanentes de aspersión de agua en los accesos terrestres, ratificando los motivos por los que sobre la Minería en Catamarca: denuncian deterioro e inacción institucional ante los riesgos sanitarios.
Frente a la multiplicación de afecciones respiratorias en niños y adultos mayores, organizaciones comunitarias exigieron la intervención de las comisiones de Salud y Medio Ambiente de la Legislatura.
Cuestionamientos a la fiscalización ambiental del Gobierno en Catamarca
Las principales observaciones de las instituciones intermedias se dirigen contra la inercia del Ministerio de Minería y de las autoridades de control ambiental. Cuestionan que la administración del gobernador Raúl Jalil flexibilice los estándares de emisión para favorecer a las firmas multinacionales en Catamarca.
De igual forma, representantes de las comunidades locales reprocharon que la provincia carezca de un mapa público y actualizado de la calidad del aire en la Puna. Criticaron que las áreas de fiscalización deleguen las mediciones atmosféricas en los propios informes de sustentabilidad de las empresas sin realizar contraensayos independientes en Catamarca.
Las asambleas territoriales sostendrán las acciones administrativas para requerir la colocación urgente de sensores de calidad del aire en los pueblos vallistos. Ante la falta de contención del polvo minero, la ciudadanía exige controles rigurosos en Catamarca.










