La aceleración del costo de los alimentos y la pérdida de dinamismo del empleo formal profundizaron el deterioro socioeconómico en todo el país. Tras conocerse informes privados que sitúan el índice real de vulnerabilidad en un 45,4%, organizaciones sociales encendieron la alerta por la suba de la pobreza y la falta de políticas de contención en Catamarca.
Los relevamientos técnicos revelaron que la Canasta Básica Total registró un encarecimiento del 47%, exigiendo ingresos mensuales de hasta 700.000 pesos por hogar para no caer bajo el umbral de indigencia y marginación. Desde sectores comunitarios locales expusieron que la proliferación de trabajos informales no alcanza para cubrir los servicios e insumos elementales, explicando los motivos por los cuales se mantiene la alerta por la suba de la pobreza frente a la caída del poder adquisitivo.
A este escenario se suma la desaceleración de los salarios frente a la canasta alimentaria, lo que frena cualquier posibilidad de recuperación en los sectores de menores ingresos. Representantes barriales señalaron que el impacto se siente con especial gravedad en los departamentos del interior, ratificando las razones por las que sostienen la alerta por la suba de la pobreza y demandan asistencia directa.
Frente al incremento sostenido de las demandas asistenciales en comedores y centros comunitarios, diversos colectivos exigieron la actualización urgente de los programas provinciales de ayuda social.
Cuestionamientos a la gestión económica del Gobierno en Catamarca
Las principales observaciones de los referentes sociales se dirigen contra la falta de iniciativa del Ministerio de Desarrollo Social y la Secretaría de Empleo. Cuestionan que la administración del gobernador Raúl Jalil no implemente un plan de emergencia laboral que sustituya la precariedad de las becas por empleos genuinos y con cobertura formal en Catamarca.
De igual forma, representantes de los trabajadores reprocharon que la Provincia no disponga de un bono o subsidio extraordinario de contención para hacer frente al encarecimiento de la canasta básica. Criticaron que el Ejecutivo priorice la agenda de anuncios financieros mientras las familias pierden capacidad de compra diaria en Catamarca.
Las organizaciones de la sociedad civil continuarán con las presentaciones formales ante los organismos públicos para solicitar refuerzos alimentarios. Ante la persistencia de la crisis socioeconómica, la comunidad exige respuestas de fondo en Catamarca.










