La parálisis policial ante los hechos delictivos profundizó el malestar social por la inseguridad en Catamarca. En la zona sur de la Capital, una familia debió rastrillar descampados por sus propios medios para recuperar una motocicleta que había sido sustraída de la vereda de su domicilio, exponiendo la falta de respuestas operativas por parte de las fuerzas de seguridad provinciales tras la radicación de la denuncia formal.
El robo ocurrió a plena luz del día cuando ladrones aprovecharon un descuido para llevarse el rodado, maniobra que quedó registrada de forma nítida en los registros de cámaras de vigilancia privadas de la cuadra. Pese a que el damnificado presentó las imágenes como prueba en la comisaría de la jurisdicción, no se activaron operativos de búsqueda ni medidas inmediatas para dar con los responsables.
Frente a la inacción de las autoridades, el entorno de la víctima optó por viralizar los videos en redes sociales y coordinar un rastrillaje independiente. Tras varias horas de recorrida por distintos puntos de la ciudad y gracias a datos aportados por frentistas de la zona norte que reconocieron el vehículo, los propios dueños encontraron la motocicleta oculta y desarmada entre los pastizales de un terreno baldío.
La necesidad de que los ciudadanos actúen como investigadores privados para defender su patrimonio desató la bronca en las barriadas capitalinas. Los frentistas advierten que las dependencias policiales se limitan a recibir trámites administrativos sin enviar patrulleros a las calles, obligando a los trabajadores a recorrer aguantaderos y arriesgar su integridad física para intentar recuperar herramientas de trabajo indispensables.
Falta de patrullaje barrial y fundados cuestionamientos a Raúl Jalil
La ausencia de tareas preventivas efectivas reavivó fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Diversos sectores vecinales critican que el Ejecutivo provincial no equipe ni dote de personal suficiente a las comisarías de los barrios, dejando a las familias desprotegidas ante el avance de bandas delictivas que operan a diario en la vía pública con total impunidad.
A este escenario se suma la contradicción entre los anuncios oficiales de modernización en seguridad y el desamparo concreto de las víctimas. Los vecinos señalan que, a pesar de existir pruebas fílmicas contundentes y descampados identificados habitualmente como depósitos de elementos robados, la Policía no despliega operativos cerrojo ni realiza rastrillajes preventivos en zonas señaladas como críticas.
El hallazgo de la motocicleta desguazada por cuenta propia confirma el repliegue estatal ante la inseguridad en Catamarca. Con vecinos desprotegidos que deben asumir riesgos personales para frenar las pérdidas económicas causadas por el delito, la comunidad exige al Poder Ejecutivo provincial operativos permanentes en los barrios y patrullajes reales para evitar que los delincuentes sigan ganando las calles.