El conflicto salarial Valle Viejo sumó un nuevo capítulo en medio de las negociaciones entre los trabajadores municipales y la gestión de la intendenta Susana Zenteno. A pocas horas de una audiencia clave en la Dirección de Inspección Laboral (DIL), dirigentes gremiales denunciaron presuntos episodios de hostigamiento, intimidaciones y cambios de funciones contra empleados que participaron de las recientes medidas de fuerza.
La situación volvió a elevar la tensión en un escenario que ya venía marcado por reclamos salariales, paros y fuertes cuestionamientos a la propuesta de incremento ofrecida por el municipio. Desde el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) sostienen que la oferta del 12% resulta insuficiente frente a la evolución de los recursos que recibe la comuna y aseguran que existen compromisos salariales pendientes de cumplimiento.
Las declaraciones de la secretaria adjunta del SOEM, Verónica Herrera, también dejaron al descubierto diferencias entre los propios gremios que representan a los trabajadores municipales. La dirigente cuestionó el pedido de unidad impulsado por otros sindicatos y afirmó que algunas organizaciones no acompañaron las protestas ni respaldaron a sus afiliados durante las medidas de fuerza desarrolladas en las últimas semanas.
Conflicto salarial Valle Viejo: denuncias, reclamos y una negociación cada vez más compleja
Más allá de las diferencias gremiales, el eje central del conflicto continúa siendo la discusión salarial. Desde el sindicato sostienen que los ingresos municipales crecieron durante los primeros meses del año a partir del aumento de la coparticipación provincial, por lo que consideran insuficiente la propuesta realizada por el Ejecutivo municipal. Según explicaron, el reclamo también contempla compromisos de negociaciones anteriores que todavía no habrían sido resueltos.
Sin embargo, el punto más delicado de la controversia surgió con las denuncias vinculadas al trato recibido por trabajadores que participaron de las protestas. Desde el SOEM afirmaron que, tras la implementación de la conciliación obligatoria, comenzaron a registrarse situaciones de presunta presión laboral, cambios de áreas y mensajes intimidatorios dirigidos a empleados que habían adherido al paro.
Las acusaciones generaron preocupación porque ocurren en un contexto donde la conciliación obligatoria debería garantizar condiciones de diálogo y estabilidad mientras avanzan las negociaciones. Por ese motivo, el gremio confirmó que llevará formalmente estos planteos ante la Dirección de Inspección Laboral para solicitar la intervención del organismo provincial y el cumplimiento de las disposiciones vigentes durante el proceso.
El conflicto también adquiere relevancia política porque se desarrolla en una administración que ya venía siendo cuestionada por distintos sectores a raíz de reclamos salariales y debates sobre las prioridades de gestión. Las tensiones entre el municipio y los trabajadores se transformaron en uno de los principales focos de discusión pública en Valle Viejo, donde los reclamos por mejoras económicas se mantienen activos desde hace varios meses.
Mientras tanto, la expectativa está puesta en las próximas instancias de negociación. Los trabajadores esperan una propuesta que permita acercar posiciones y resolver un conflicto que continúa escalando. Desde los gremios sostienen que los reclamos responden a una necesidad concreta de recomposición salarial en un contexto económico complejo, mientras que el municipio enfrenta el desafío de encontrar una salida que permita descomprimir una situación cada vez más conflictiva.
El conflicto salarial Valle Viejo se convirtió así en uno de los principales desafíos para la gestión municipal. A las diferencias por los porcentajes de aumento ahora se suman denuncias de presunto hostigamiento laboral, un elemento que agrega tensión política e institucional a una disputa que todavía no encuentra una solución definitiva y que mantiene en alerta a cientos de trabajadores municipales.