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Ajuste a las comunas: el Gobierno de Catamarca obliga a los municipios a devolver el 50% de los fondos del aguinaldo

El 50% del envío de 12.000 millones es un crédito reintegrable que se retendrá de la coparticipación desde agosto.

La publicación del último Boletín Oficial confirmó un drástico cambio en la asistencia financiera destinada al interior, transformando un anunciado auxilio salarial en un severo condicionamiento económico para las intendencias. Mediante el decreto número 743/26, el Poder Ejecutivo provincial dispuso el envío de más de 12.000 millones de pesos para que 34 jurisdicciones puedan afrontar el Sueldo Anual Complementario de sus obreros municipales. Sin embargo, la letra chica del instrumento legal reveló que la mitad de esa asistencia no es un subsidio, sino un préstamo obligatorio que el Gobierno de Catamarca comenzará a retener de forma automática de las cuentas comunales en los próximos meses.

La asistencia financiera se implementó bajo una estricta modalidad mixta que encendió las alarmas de los equipos contables de las comunas del interior. El 50% de los recursos se otorgó en carácter de aporte no reintegrable, mientras que la otra mitad constituyó un crédito reintegrable que los intendentes deberán reembolsar en cinco cuotas mensuales consecutivas de más de 1.206 millones de pesos entre todos los beneficiados. Esta medida rompe con los antecedentes de la gestión, donde habitualmente estos fondos terminaban siendo condonados por la gobernación, marcando un claro endurecimiento fiscal por parte del Gobierno de Catamarca en detrimento de las autonomías locales.

Las retenciones directas operarán sobre la segunda cuota de la Coparticipación Municipal a partir del próximo mes de agosto, un escenario que los alcaldes consideran inviable ante la constante caída de la recaudación propia. Las críticas sectoriales apuntan a que este mecanismo de devolución asfixiará la liquidez de los municipios justo en el inicio del segundo semestre, limitando la capacidad de comprar insumos básicos o sostener obras edilicias menores. Para los jefes comunales, la política financiera del Gobierno de Catamarca persigue el objetivo de centralizar los recursos en la capital, dejando a los distritos periféricos sin margen de maniobra económica.

El impacto del recorte coparticipable en las administraciones del interior

Los bloques opositores en la Legislatura provincial salieron al cruce del decreto y señalaron las evidentes contradicciones del discurso del ministro de Gobierno, Alberto Natella, quien definió la medida como un fortalecimiento del Estado. Según los diputados, obligar al endeudamiento municipal para cumplir con obligaciones salariales básicas constituye una práctica administrativa que es fuertemente criticada por desfinanciar de forma permanente el desarrollo del interior. Para los legisladores, el Ejecutivo provincial utiliza el aguinaldo como una herramienta de disciplinamiento político sobre los intendentes que dependen de los giros de la Tesorería General.

La preocupación gremial también se hizo notar entre los representantes de los trabajadores municipales, quienes temen que el ahogo financiero de las comunas paralice las futuras discusiones paritarias del sector. El hecho de que las intendencias deban destinar gran parte de su coparticipación mensual a cancelar la deuda con la provincia anticipa un escenario sumamente conflictivo de cara al próximo trimestre. El persistente avance de este esquema de asistencia condicionada implementado por el Gobierno de Catamarca debilita los lazos institucionales con los municipios y traslada el costo del ordenamiento fiscal a las espaldas de las comunidades rurales.

El desenlace de este severo plan de devoluciones forzosas mantiene en alerta a los distritos productivos del oeste y el este provincial, donde el flujo de dinero estatal dinamiza el consumo cotidiano. El blindaje publicitario con el que el gobernador Raúl Jalil intenta maquillar el ajuste a las autonomías ya no resulta suficiente para ocultar el descontento de los mandatarios locales que se sienten acorralados por las deudas. Mientras las retenciones automáticas de agosto se aproximan, las evasivas oficiales consolidan un panorama de desamparo institucional que el Gobierno de Catamarca prefiere resolver con anuncios marginales de bonos extras para programas asistenciales de corto alcance.