El reclamo por trabajo en la minería de Catamarca volvió a ganar visibilidad luego de que un grupo de jóvenes de distintas comunidades del norte del departamento Belén realizara un corte parcial sobre la Ruta Nacional 40 para exigir que avance el proyecto minero Aguas Calientes “Alto El Mulato”. La protesta dejó al descubierto el malestar de pobladores que aseguran esperar desde hace tiempo definiciones del Gobierno provincial sobre una iniciativa que consideran clave para generar empleo y desarrollo en la región.
La manifestación se llevó a cabo en el paraje El Eje, en la intersección de la Ruta Nacional 40 con la Ruta Provincial 46. Participaron representantes de las comunidades de Laguna Blanca, Corral Blanco, Carachi, La Angostura y Aguas Calientes, quienes implementaron un corte intermitente habilitando la circulación cada 45 minutos para minimizar el impacto sobre el tránsito mientras mantenían visible su reclamo.
Trabajo en la minería de Catamarca: comunidades reclaman definiciones y cuestionan la demora oficial
El principal planteo de los manifestantes fue la necesidad de que el proyecto minero avance y genere oportunidades laborales para los jóvenes de la zona. Además de solicitar una audiencia con el gobernador Raúl Jalil, también pidieron ser recibidos por la ministra de Minería, Teresita Regalado, y el intendente de Villa Vil, Ramón Gutiérrez. El reclamo apunta a obtener una definición concreta sobre el futuro del emprendimiento y el rol que tendrá el Estado en su desarrollo.
Uno de los voceros de la protesta sostuvo que las comunidades apoyan la actividad minera porque consideran que puede traducirse en empleo, mejoras en los caminos, acceso a servicios y mayores oportunidades para que los jóvenes permanezcan en sus localidades. Sin embargo, también expresó la necesidad de terminar con la incertidumbre y conocer si el proyecto cuenta efectivamente con el respaldo de las autoridades provinciales o si continuará sin avances concretos.
El episodio también expone una contradicción que alimenta el debate político en la provincia. Mientras el Gobierno provincial suele presentar a la minería como uno de los principales motores del crecimiento económico y la generación de empleo, son las propias comunidades cercanas a un proyecto las que hoy aseguran que esas oportunidades todavía no se materializan. El reclamo no cuestiona la actividad minera en sí, sino la falta de definiciones que, según los manifestantes, mantiene paralizadas expectativas laborales desde hace años.
Por su parte, la empresa vinculada al proyecto informó que mantiene una postura abierta al diálogo y reiteró su compromiso con la generación de empleo local. Al mismo tiempo, lamentó que la protesta afectara la circulación sobre la Ruta 40 y recordó que recientemente comenzó una nueva etapa con el ingreso de nuevos inversores para impulsar el desarrollo del emprendimiento.
El proyecto Aguas Calientes se encuentra actualmente en etapa de prospección y ya había estado en el centro de la discusión durante 2024 por conflictos relacionados con la propiedad de las tierras donde se pretende desarrollar parte de la iniciativa. A ese escenario ahora se suma el reclamo de comunidades que esperan definiciones políticas para conocer si el proyecto avanzará y cuándo podrían comenzar a generarse los puestos de trabajo prometidos.
La protesta sobre la Ruta 40 deja en evidencia que el debate sobre el trabajo en la minería de Catamarca ya no pasa únicamente por la llegada de inversiones, sino también por la velocidad con la que esos proyectos logran traducirse en beneficios concretos para las comunidades. Mientras los vecinos reclaman respuestas y una audiencia con las máximas autoridades provinciales, el caso vuelve a colocar bajo la lupa la gestión del Gobierno de Raúl Jalil frente a una demanda que combina empleo, desarrollo y expectativas de crecimiento para el interior provincial.