“Hay empresas que vienen y siempre traen gente de afuera, los locales quedamos afuera y hoy la situación es jodida, no se consigue trabajo. Creo que había un acuerdo con la gente del parque solar pero no se está cumpliendo, por eso tomamos esta medida. Supuestamente ya están tomando mano de obra de local, pero son contaditos. A algunos ya les hicieron los estudios, les pidieron talle de ropa, pero son muy pocos”, describió Walter Brizuela, uno de los vecinos de El Desmonte que este viernes cortó la Ruta Nacional 40 en Santa María, Catamarca, para exigir empleo local en los proyectos mineros y en la construcción del parque fotovoltaico de Ampajango. Fue el segundo corte de ruta con el mismo reclamo en menos de una semana en la provincia.
El corte selectivo sobre la RN40 se extendió por más de cuatro horas durante la mañana y se levantó cuando los manifestantes fueron recibidos por el intendente de San José, Antonio “Tono” Gómez, y referentes de UOCRA. En esa reunión, la Municipalidad se comprometió a oficiar de nexo ante las empresas mineras para canalizar la demanda de mano de obra santamariana. A cambio, los gremialistas pidieron que los trabajadores se capaciten. “Si me piden un soldador y entre todos los que cortan la ruta no tengo ni uno, no puedo hacer nada”, les planteó el referente de la UOCRA.
El lunes 13 de julio, jóvenes de comunidades del norte de Belén ya habían interrumpido el tránsito en la RN40 a la altura de El Eje para reclamar que se acelere el proyecto minero de cobre Aguas Calientes “Alto El Mulato”, actualmente en etapa de exploración. “El principal problema es que los jóvenes están pidiendo trabajo y quieren que se active el proyecto minero”, explicó Bernardo Gutiérrez, cacique de la Comunidad de La Angostura.
Gutiérrez remarcó el respaldo de varias comunidades a la actividad minera, pero condicionó ese apoyo a la obtención de definiciones concretas. “Somos varias las comunidades que realmente apoyamos a la actividad minera para que haya trabajo, se desarrolle en los pueblos, tengamos caminos, llegue la energía, mejoremos la calidad de vida de las viviendas, tengamos colegios y los edificios escolares que se mejoren. Esperamos una respuesta del señor gobernador, de la ministra, del equipo de Gobierno y del intendente, Ramón Gutiérrez, de nuestra jurisdicción”, sostuvo. Según planteó el dirigente, buscan poder solucionar el tema de manera definitiva y saber si el proyecto cuenta o no con el respaldo del Estado.
Minería en Catamarca: los reclamos por empleo ponen en duda el alcance del desarrollo prometido
La empresa a cargo del proyecto Aguas Calientes se mostró “abierta al diálogo” y afirmó: “Como empresa, reafirmamos nuestro compromiso con la generación de empleo local y el desarrollo de las comunidades. Asimismo, lamentamos que esta medida afecte la libre circulación y el normal desarrollo de las actividades de quienes desean desempeñar sus tareas y reiteramos nuestra disposición al diálogo”. Días atrás había comunicado el desembarco de Amalaya SA como nuevo inversor: “Iniciamos una nueva etapa con el respaldo de nuevos inversionistas que creen en el potencial del Proyecto Aguas Calientes y se suman para impulsar nuestro crecimiento con el mismo compromiso, transparencia y valores que guiaron cada paso de este proyecto en búsqueda de un mejor futuro para todos y todas”.
El reclamo en El Desmonte fue respaldado por el cacique de la Comunidad Ingamana, Alfredo Escudero, quien se comprometió a sumarse a futuras medidas en caso de que “en el transcurso de estos días no les den una repuesta favorable”.
La advertencia de Escudero mantiene abierta la posibilidad de nuevas interrupciones de tránsito en Catamarca si el Gobierno provincial no ofrece definiciones concretas sobre la generación de puestos de trabajo, mientras los proyectos mineros suman inversores y las comunidades insisten en que el desarrollo de la actividad debe traducirse en empleo local y mejoras palpables en sus localidades.