“No vemos ninguna luz al final y ahora ni siquiera vemos el túnel”. La frase de Carlos Muia, presidente de la Unión Industrial de Catamarca (UIC), pinta el estado de ánimo del sector productivo de Catamarca ante la proyección de la Unión Industrial Argentina (UIA) de una caída del 1,8% en la actividad económica de junio. La advertencia llegó con un reclamo fuerte: la falta de diálogo con los referentes políticos y la ausencia de medidas para reactivar el mercado interno.
Muia detalló que los principales lastres son la pérdida de poder adquisitivo, los salarios bajos y la escasez de crédito. “Las noticias no son alentadoras: el derrame no llega y los tres o cuatro sectores que son dinamizantes no llegan a derramar lo necesario para que el resto de la industria se reactive. Estamos preocupados”, afirmó. En ese marco, sostuvo que “a nadie quiere que al Gobierno le vaya mal (…) reconocemos los avances en algunos sectores, pero no alcanza”, y calificó de “imposibles” las tasas de los pocos préstamos vigentes.
El titular de la UIC planteó una desconexión entre los números macro y la calle. “Hay una disociación”, aseguró, y contó una anécdota: “El otro día yo estuve en una cena y había un economista que hablaba de las cifras positivas de este Gobierno, de la tasa de empleo, del crecimiento de esto y de esto otro. Pero la verdad es que yo pensé que estaba hablando de Australia, Nueva Zelanda o de algún otro país. No hablaba de Argentina”. Para Muia, no se ve lo mismo detrás de una pantalla de computadora, o a través de un Excel, de lo que se vive en el ecosistema urbano o en el interior del país.
Menos crédito, salarios bajos y falta de interlocutores
La distancia con la realidad, según el industrial, se agrava porque las autoridades nacionales no pisan las provincias. Muia señaló que no se acercan “para ver en vivo y en directo lo que está pasando”. Esa crítica derivó directamente hacia los representantes locales de La Libertad Avanza. “Los interlocutores que tenemos no existen”, disparó.
Muia confesó que desconoce quiénes conducen el espacio en la provincia. Apuntó en particular contra el diputado nacional Adrián Brizuela: “Creo que tienen un diputado nacional que no sé ni cómo se llama”. Aseguró que, cada vez que se cruzan en un aeropuerto, el legislador apenas intercambia una mirada tímida, pero “jamás orgánicamente pidió una reunión con los sectores de producción para consultar cuál era nuestra situación”.
El presidente de la UIC fue más allá y marcó lo que interpreta como un desinterés estructural de la dirigencia libertaria catamarqueña por el aparato productivo. Señaló que los representantes del espacio en Catamarca no mantienen contacto ni buscan conocer de primera mano las urgencias de quienes sostienen el empleo privado.
“No sé quiénes son las autoridades del partido en la provincia. Les bajarán un diario de Yrigoyen, deberán tener una realidad propia. No les interesa saber qué pensamos los sectores productivos, los que generamos trabajo, los que miles de puestos de trabajo y que tenemos que pelearla día a día”, concluyó.