La ciencia en Catamarca tendrá este miércoles una expresión concreta en las calles, con una movilización convocada por trabajadores y representantes del sector científico en defensa del financiamiento de la investigación, la tecnología y la universidad pública. La jornada se desarrollará en distintos puntos del país y tendrá también su réplica en la provincia, donde la concentración está prevista desde las 16 en la sede del CITCa-CONICET, ubicada en Prado 366.
La convocatoria, bajo el lema “Ponete la camiseta”, busca convertir a la camiseta de la Selección Argentina o a una bandera nacional en un símbolo de respaldo a la ciencia desarrollada en el país. El reclamo no se limita al funcionamiento del CONICET: también alcanza a organismos como INTA, INTI, CNEA, CONAE, ANLIS-Malbrán, ARSAT, INASE, INA, INIDEP, Parques Nacionales y SEGEMAR, además de las universidades nacionales.
Para Catamarca, la discusión tiene una importancia particular porque la actividad científica no se reduce a una cuestión presupuestaria nacional. La provincia cuenta con instituciones y trabajadores vinculados con la investigación y el desarrollo tecnológico, por lo que cualquier deterioro de las políticas nacionales de ciencia puede terminar teniendo impacto sobre proyectos, becas, puestos de trabajo y capacidades que se construyeron durante años.
Catamarca y el reclamo por el financiamiento de la ciencia
Entre los principales cuestionamientos de la convocatoria aparecen el financiamiento de la ciencia, la continuidad de proyectos de investigación y las condiciones laborales de investigadores y trabajadores del sector. Los organizadores también advierten sobre dificultades que afectan a las becas del CONICET y a áreas estratégicas como la investigación en salud.
Uno de los datos más fuertes difundidos por el sector es el impacto sobre el empleo científico-tecnológico. Según los informes sectoriales citados por los organizadores, alrededor de 6.400 puestos de trabajo se habrían visto afectados. Se trata de una cifra que los convocantes utilizan para advertir sobre las consecuencias de las políticas aplicadas al sistema científico y tecnológico.
El reclamo también plantea una discusión política para Raúl Jalil y el Gobierno de Catamarca. Si bien los organismos nacionales no dependen de la administración provincial, el gobernador deberá definir qué posición adopta frente a un escenario que puede repercutir sobre investigadores, universidades y proyectos científicos radicados en Catamarca. La ausencia de una política provincial visible de respaldo al sector podría convertirse en otro punto de cuestionamiento para la gestión.
La movilización llega además en un momento en que la discusión sobre el rol del Estado atraviesa distintas áreas. En los últimos días se conocieron en Catamarca reclamos relacionados con salarios municipales, prestaciones de OSEP y servicios públicos, mientras que a nivel nacional también se difundieron datos sobre una creciente presión sobre la salud pública. En ese contexto, la ciencia aparece como otro frente donde se discute cuánto debe invertir el Estado para sostener capacidades consideradas estratégicas.
Para la provincia, el desafío no consiste solamente en acompañar una movilización. Catamarca necesita saber qué proyectos científicos están en riesgo, cuántos investigadores y becarios dependen de programas nacionales y qué impacto tendría una reducción sostenida del financiamiento sobre las instituciones locales. Sin esos datos, la discusión queda limitada a consignas políticas y pierde la posibilidad de evaluar sus consecuencias concretas.
La jornada de este miércoles permitirá medir también el nivel de participación local y la capacidad del sector científico para instalar sus reclamos en la agenda catamarqueña. Mientras la concentración nacional tendrá como escenario central el Obelisco, en Catamarca la protesta buscará visibilizar que la defensa de la ciencia también tiene una dimensión provincial, especialmente por el vínculo entre investigación, educación, salud y desarrollo tecnológico.
El reclamo deja, finalmente, una pregunta que excede la movilización: qué lugar ocupará la ciencia en las prioridades del Estado y qué hará Catamarca para sostener sus capacidades científicas frente a un eventual debilitamiento del sistema nacional. Para la gestión de Jalil, el tema puede convertirse en una nueva discusión política, no por ser responsable directo de las decisiones nacionales, sino por la posición que adopte frente a un sector que reclama continuidad, financiamiento y previsibilidad.





