Connect with us

Hi, what are you looking for?

Raúl Jalil
Raúl Jalil

Política

Catamarca: reclamos, obras cuestionadas y gastos bajo discusión complican la gestión de Raúl Jalil

Obras que vuelven a romperse, reclamos salariales y un fuerte operativo de seguridad marcan la agenda provincial.

La gestión de Raúl Jalil enfrenta en Catamarca una jornada atravesada por distintos reclamos y cuestionamientos que, aunque corresponden a ámbitos diferentes, tienen un punto en común: la discusión sobre cómo se administran los recursos públicos y qué respuestas reciben los problemas concretos de la provincia. Obras que vuelven a romperse, reclamos salariales que esperan definiciones y un fuerte operativo de seguridad para recibir a funcionarios nacionales forman parte de un escenario que alimenta el debate sobre las prioridades del Estado.

Uno de los episodios que volvió a generar cuestionamientos surgió en Valle Viejo, donde el concejal Gerónimo Cabrera denunció la rotura de unos 500 metros de cordón cuneta y anticipó pedidos de informe para conocer qué empresas ejecutaron esos trabajos y cuáles intervienen actualmente. El edil de La Libertad Avanza habló de “falta de control” del Ejecutivo municipal y cuestionó que obras de infraestructura deban ser intervenidas nuevamente.

La situación adquiere una dimensión política para la gestión de Raúl Jalil porque Cabrera también apuntó contra el Gobierno provincial por el estado de la pavimentación. Según el concejal, sectores que habían sido asfaltados el año pasado ahora están siendo intervenidos nuevamente. En sus críticas, incluso calificó de “burla” el resultado de las obras que atribuyó a la administración provincial, al señalar que en siete años de gestión se habrían concretado apenas determinados trabajos sobre calles de Valle Viejo. Se trata de cuestionamientos políticos del edil y no de conclusiones oficiales sobre las obras, pero ponen en discusión el control y la planificación de la infraestructura.

Gestión de Raúl Jalil: salarios, obras y recursos públicos en discusión

Otro frente aparece en el conflicto salarial de los trabajadores municipales de Valle Viejo. El Ejecutivo ofreció incorporar $20.000 al sueldo básico en cuotas de $2.000 mensuales, mientras el SOEM había reducido su reclamo inicial del 30% al 20%. El sindicato convocó a una asamblea para el martes 18 de agosto y deberá decidir si acepta la propuesta, espera nuevas negociaciones o retoma las medidas de fuerza.

En esa negociación apareció además una referencia directa al Gobierno de Catamarca. El municipio pidió un cuarto intermedio para continuar las conversaciones y señaló que espera una reunión con la Provincia, prevista tentativamente para el 20 de agosto. Esto deja expuesta una discusión política relevante: mientras el reclamo corresponde a trabajadores municipales, el propio Ejecutivo de Valle Viejo vincula el avance de las negociaciones con una conversación pendiente con la administración provincial.

La jornada también estuvo marcada por el despliegue de seguridad para recibir al ministro de Economía Luis Caputo y al jefe de Gabinete Diego Santilli. El operativo incluyó vallado de la Plaza 25 de Mayo, efectivos uniformados y de civil y una importante presencia policial en el área. La información difundida señaló que el despliegue fue inusualmente amplio en comparación con anteriores visitas de presidentes a Catamarca. La escena generó sorpresa entre transeúntes y abrió un interrogante sobre el costo y la dimensión de un operativo de esas características, aunque no se informó el monto destinado a la seguridad.

A esto se suma un dato económico que impacta directamente sobre Catamarca: el cierre anunciado de Indumentaria Catamarca, una planta instalada en el Parque Industrial El Pantanillo que llegó a emplear a 150 personas y que finalizará sus actividades a fines de agosto con 20 trabajadores todavía en la fábrica. La empresa atribuyó su cierre a la caída del consumo, el deterioro de la rentabilidad y el ingreso de productos importados. El caso representa una señal preocupante para el empleo privado provincial, aun cuando las causas mencionadas por la compañía están vinculadas principalmente al escenario económico nacional.

El conjunto de situaciones no permite atribuir automáticamente cada problema a la gestión de Raúl Jalil, porque involucra responsabilidades municipales, provinciales y nacionales diferentes. Sin embargo, sí configura un escenario político incómodo para el Gobierno de Catamarca: mientras la administración provincial promueve obras y mantiene vínculos con funcionarios nacionales, persisten cuestionamientos sobre infraestructura, reclamos salariales y dificultades para sostener actividad y empleo en sectores productivos de la provincia.

En ese contexto, el debate para Jalil no pasa solamente por responder a cada denuncia individual, sino por explicar qué prioridades tiene el Estado provincial, cómo controla las obras que financia o impulsa y qué capacidad tiene para acompañar a los municipios y sostener el empleo privado. Con distintos conflictos abiertos y nuevos pedidos de información anunciados, la discusión sobre la gestión provincial vuelve a centrarse en algo más concreto que los anuncios: los resultados visibles de las políticas públicas y las respuestas que reciben quienes reclaman.