Una fuerte controversia institucional estalló en el oeste provincial por el manejo presupuestario de las obras públicas en Catamarca. Durante la última sesión del Concejo Deliberante de Belén, la concejala Ana Paula Silvero cuestionó con dureza las explicaciones brindadas por el secretario del área comunal, Esteban Cedrón, advirtiendo sobre la ausencia total de proyectos de envergadura contemplados en las partidas oficiales de 2025 y 2026.
La comparecencia del funcionario municipal se concretó tras tres citaciones formales desoídas. Según detalló la edil, el informe oficial se limitó a enumerar tareas menores de bacheo, reparación de veredas, instalación de reductores de velocidad y luminarias, omitiendo por completo construcciones estructurales comprometidas como viviendas, nuevos clubes barriales, el polideportivo de Valle del Molino y la pavimentación de los accesos viales a la ciudad.
El punto más conflictivo giró en torno a las contrataciones de suministros para las cuadrillas. Silvero anticipó que presentará un pedido de informe formal sobre los proveedores del municipio luego de que el secretario afirmara desconocer quiénes proveen los materiales, argumentando insólitamente que los cargamentos simplemente aparecen tras efectuar las solicitudes, un relato desmentido por los propios trabajadores del corralón.
A las dudas sobre las compras oficiales se sumó la grave precarización laboral del personal técnico. De los 544 agentes que prestan funciones en el área de infraestructura municipal, más del 50% revista en condición de becados, desempeñando tareas de alto riesgo operativo en la vía pública sin cobertura médica ni elementos de protección adecuados.
Inercias del Ministerio de Infraestructura y falta de respuestas de Raúl Jalil
La parálisis de proyectos estructurales en Belén pone al descubierto la ineficacia del Gobierno que encabeza Raúl Jalil. Organizaciones vecinales critican que el Ministerio de Infraestructura y Obras Civiles provincial desvíe fondos hacia actos protocolares mientras los departamentos del interior permanecen postergados, evidenciando un modelo centralista que abandona las demandas habitacionales y deportivas de las comunidades alejadas del Valle Central.
A esta falta de auditorías provinciales sobre los municipios afines se añade el aislamiento político del intendente Cristian Yapura, quien rehúye el diálogo con los legisladores locales. La oposición municipal denunció un manejo discrecional del patrimonio comunitario bajo la premisa de considerar a la administración como una propiedad personal, sin brindar balances sobre las partidas enviadas por la Casa de Gobierno.
El conflicto desatado en Belén refleja el declive que arrastra la gestión de las obras públicas en Catamarca. Con cientos de trabajadores precarizados, sospechas en la compra de materiales y un plan de infraestructura reducido a tareas de bacheo superficial, la comunidad exige que el Tribunal de Cuentas y los organismos de fiscalización provinciales intervengan de forma inmediata en las cuentas municipales.