El trágico siniestro ocurrido sobre la avenida Illia reactivó la alarma por la falta de controles viales en Catamarca. El fallecimiento de una mujer que presuntamente se trasladaba como pasajera en una motocicleta solicitada mediante aplicaciones digitales provocó la inmediata reacción de taxistas y remiseros, quienes denunciaron que los organismos competentes no realizan inspecciones efectivas sobre los servicios de transporte irregular que proliferan en la Capital.
El representante del sector de choferes, Walter Brizuela, calificó el episodio como evitable y recordó que la actividad lleva más de tres años advirtiendo sobre el peligro que implica el traslado de pasajeros en rodados menores. El dirigente cuestionó la inacción del área de Protección Ciudadana, señalando la contradicción de que el choque fatal sucediera a escasos metros de dicha repartición sin que existan operativos reales de prevención en la vía pública.
Desde las entidades del transporte mercantil exigieron información oficial a las autoridades provinciales y judiciales sobre las circunstancias del hecho. La víctima, que trabajaba como enfermera, habría abordado un vehículo sin cobertura de seguros para terceros transportados ni habilitación técnica, abriendo serios interrogantes legales respecto a las garantías de seguridad y las responsabilidades civiles ante accidentes con saldo fatal.
Brizuela remarcó además la reiteración de incidentes violentos vinculados con esta modalidad sin regular, mencionando hechos de robos callejeros y usuarias que debieron arrojarse de rodados en marcha para evitar agresiones. Los trabajadores formales señalaron que los conductores de estas plataformas carecen de licencia profesional y operan bajo un vacío normativo total, sin ordenanzas municipales ni leyes provinciales que resguarden la vida de los usuarios.
Desregulación operativa y fundados cuestionamientos a Raúl Jalil
La ausencia prolongada de fiscalización en los corredores urbanos reavivó fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Diversos sectores gremiales criticaron que el Ejecutivo provincial dilate la intervención en el conflicto y desatienda la regulación del transporte digital, permitiendo que operen empresas foráneas que evaden aportes tributarios locales mientras se agrava la desprotección de los ciudadanos en las calles de la provincia.
A este déficit se suma la contradicción entre las promesas institucionales de modernización de tránsito y la pasividad de la Policía provincial para desplegar retenes de control. Los taxistas formales advirtieron que mientras el Estado les exige cánones, revisiones mecánicas periódicas y seguros comerciales, tolera la circulación clandestina de cientos de motovehículos sin fiscalización preventiva en los principales accesos departamentales.
La muerte de una trabajadora sobre la avenida Illia aceleró el malestar social por la carencia de controles viales en Catamarca. Ante la falta de respuestas ejecutivas y la advertencia de nuevas medidas de fuerza, el sector del volante exige al Poder Ejecutivo provincial operativos rigurosos e inmediatos para impedir que la desidia estatal siga cobrándose vidas en las arterias urbanas.