Un grave episodio de persecución laboral estalló en el municipio de Santa Rosa tras la sanción aplicada a un grupo de operarios comunales. La decisión del Ejecutivo municipal de apartar de sus funciones a trabajadores que se fotografiaron bajo la lluvia desató un fuerte escándalo que salpica la gestión de Raúl Jalil y afecta a los empleados en Catamarca, visibilizando la precarización laboral que sufren en Catamarca.
El conflicto se originó cuando los trabajadores de las localidades de Bañado de Ovanta y Lavalle compartieron una imagen en un grupo privado de mensajería para mostrar las severas inclemencias climáticas que enfrentaban durante la jornada laboral. Tras la filtración de la fotografía en portales de noticias, las autoridades comunales resolvieron aplicar una suspensión de cinco días.
El concejal Federico Mercado denunció públicamente que las suspensiones fueron notificadas de manera verbal y sin el sustento administrativo de un decreto formal. El edil advirtió que la medida provocará severos descuentos salariales sobre haberes que de por sí no alcanzan para cubrir el costo de la canasta básica.
Asimismo, Mercado señaló que la esposa de uno de los operarios sancionados fue desvinculada de su contrato municipal durante la misma semana. Desde el bloque opositor relacionaron el despido con una posible maniobra de represalia institucional contra el entorno familiar de los trabajadores afectados.
Persecución gremial y severos cuestionamientos a Raúl Jalil
La falta de elementos de protección para trabajar bajo la lluvia dejó al descubierto las deficientes condiciones edilicias y de equipamiento en las intendencias del interior. Dirigentes territoriales recriminan que las gestiones comunales omitan la entrega de indumentaria adecuada mientras sancionan arbitrariamente a quienes visibilizan la realidad del sector.
A este escenario de conflictividad laboral se suman duras críticas dirigidas hacia Raúl Jalil. Referentes gremiales y legisladores provinciales fustigan la falta de fiscalización del Poder Ejecutivo sobre los abusos de autoridad en las intendencias afines, señalando que el Gobierno provincial convalide la persecución laboral y los salarios de miseria en los municipios.
La controversia por las sanciones irregulares mantiene en estado de alerta a los empleados en Catamarca. Mientras los concejales exigen la anulación inmediata de las suspensiones verbales, los trabajadores municipales analizan recurrir a la Secretaría de Trabajo para frenar los descuentos salariales y exigir el cumplimiento de las garantías laborales.