El adelantamiento de las discusiones políticas internas desató una tajante advertencia dentro del espacio oficialista de la provincia. Durante un enlace radial mantenido desde Australia, el gobernador Raúl Jalil advierte con tomar medidas si la dirigencia política y los legisladores insisten en instalar la contienda electoral antes de consolidar la agenda económica.
El mandatario provincial cuestionó la aparición prematura de aspiraciones personales de cara a los comicios de 2027 y solicitó postergar los debates partidarios para centrarse en la atracción de inversiones y la generación de empleo. En ese marco, confirmó que dio instrucciones al Ministerio de Gobierno para entablar instancias de diálogo institucional que permitan contener el internismo del oficialismo en Catamarca.
Pese a la contundencia de sus afirmaciones, la advertencia del jefe del Poder Ejecutivo no incluyó precisiones sobre las sanciones o decisiones administrativas que aplicaría contra los funcionarios u opositores que desoigan la instrucción. Asimismo, sugirió que las conversas sobre postulaciones deberían iniciarse recién tras el primer trimestre del próximo año o fijarse formalmente después del mes de mayo.
De igual forma, el gobernador defendió la búsqueda de gobernabilidad con la Casa Rosada y reclamó a los legisladores nacionales representativos de la provincia un mayor entendimiento con el Gobierno de Javier Milei. Remarcó la importancia de aprobar el Presupuesto nacional para garantizar la previsibilidad fiscal, reconociendo además diferencias de postura con la senadora Lucía Corpacci.
Exigencia de alineamiento político e intensos reproches de la dirigencia
Las principales observaciones de referentes del PJ local y bloques opositores se dirigieron hacia el Poder Ejecutivo por pretender condicionar la libertad de debate y el armado de alianzas parlamentarias. Cuestionan que el mandatario pretenda acallar las discusiones de la dirigencia mediante advertencias ambiguas vertidas desde el exterior mientras la ciudadanía padece problemas económicos urgentes.
De igual manera, sectores críticos del parlamento remarcaron las contradicciones entre el discurso oficialista y las exigencias de votar el presupuesto nacional enviado por el Congreso. Criticaron que el mandatario ejerza presiones públicas sobre los diputados provinciales para respaldar medidas libertarias, desatendiendo el impacto social de los recortes presupuestarios en las jurisdicciones del interior.
La pretensión de aplazar las discusiones proselitistas tensa las relaciones entre el Gobierno y las distintas vertientes de la dirigencia provincial. Ante el desacuerdo por los tiempos del calendario, la amenaza de represalias políticas mantiene latente el conflicto mientras Raúl Jalil advierte con tomar medidas.