Raúl Jalil presentó el proyecto Hombre Muerto Oeste de Galan Lithium como otra señal del crecimiento minero de Catamarca. Tras reunirse con directivos de la compañía en Australia, el Gobierno provincial difundió una proyección de 20.000 toneladas anuales de litio para 2030. Sin embargo, la última comunicación formal de la empresa mantiene una meta inmediata mucho más modesta: alcanzar una capacidad de 4.000 toneladas anuales durante el primer semestre de 2027.
La diferencia no es menor. La información oficial catamarqueña aseguró que Galan Lithium comenzaría a producir cloruro de litio antes de finalizar 2026, con un volumen inicial de 5.000 toneladas y una expansión progresiva hasta las 20.000. Esa cifra final, utilizada para promocionar el encuentro de Jalil en Australia, no corresponde a producción actual ni a una capacidad ya instalada: es un objetivo proyectado para dentro de cuatro años.
El último informe presentado por Galan Lithium ante la Bolsa de Australia ofrece otro calendario. La empresa prevé realizar sus primeras ventas de concentrado de cloruro de litio durante el último trimestre de 2026, pero estima que recién alcanzará el ritmo inicial de 4.000 toneladas anuales equivalentes de carbonato de litio durante la primera mitad de 2027. Es decir, vender antes de fin de año no equivale a haber conseguido todavía la producción anual anunciada.
La compañía también informó que comenzaron los movimientos de suelo para ampliar esa capacidad a 5.200 toneladas anuales. Ese segundo escalón recién se alcanzaría durante el segundo semestre de 2027. Por lo tanto, ni las 5.000 toneladas presentadas como punto de partida por el Gobierno ni las 20.000 proyectadas para 2030 describen el nivel de producción efectivo que Galan Lithium reconoce actualmente.
Entre el anuncio político y el cronograma de la minera
El contraste surge de documentos públicos de la propia compañía. El 24 de septiembre, Galan Lithium informó que su planta de nanofiltración continuaba en etapa de incremento gradual de productividad. También reconoció que el último invierno en la Puna fue especialmente severo, con nevadas, vientos y suspensiones temporarias de las operaciones. Para fortalecer el funcionamiento futuro, anticipó la incorporación de equipamiento adicional.
La empresa cuenta con permisos para llevar Hombre Muerto Oeste hasta una capacidad de 21.000 toneladas anuales, pero un permiso de expansión tampoco garantiza que ese volumen se alcance en la fecha anunciada políticamente. El crecimiento dependerá de nuevas obras, financiamiento, rendimiento operativo y condiciones del mercado internacional. La propia Galan Lithium advierte en sus comunicaciones bursátiles que sus proyecciones están sujetas a riesgos e incertidumbres y que los resultados reales pueden diferir.
Hombre Muerto Oeste fue incorporado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. Galan Lithium destacó que ese beneficio le concede una reducción del Impuesto a las Ganancias, estabilidad fiscal por 30 años, ventajas aduaneras y condiciones preferenciales para el acceso y la transferencia de divisas. Frente a semejante respaldo público, el Gobierno debería precisar qué contraprestaciones concretas recibirá Catamarca durante cada etapa del proyecto.
La comunicación posterior a la reunión prometió oportunidades para proveedores locales, empleo directo e indirecto y mayores exportaciones, pero no informó cuántos puestos se crearán, qué porcentaje corresponderá a trabajadores catamarqueños ni cuánto contratará Galan Lithium dentro de la provincia. Por ahora, las 20.000 toneladas pertenecen a una meta para 2030; el dato operativo verificable continúa siendo otro: la minera apunta primero a alcanzar 4.000 toneladas anuales durante 2027.