La crisis de la industria textil en Catamarca obligó al gobierno de Raúl Jalil a destinar otros $105,1 millones para asistir a tres empresas que atraviesan dificultades económicas. Fibran Sur, Indumentaria Catamarca y Rocotex fueron beneficiadas con nuevos subsidios provinciales, mientras la caída del consumo y la competencia de productos importados complican la actividad industrial bajo la gestión de Javier Milei.
La asistencia más importante corresponde a Fibran Sur S.A., instalada en Sumalao, departamento Valle Viejo. El Ministerio de Desarrollo Productivo autorizó $46,5 millones para contribuir al pago de los salarios de septiembre de 2026. El beneficio comprende a 154 trabajadores con una cobertura del 100% y otros dos empleados que recibirán el 50% de la asistencia prevista en el programa provincial.
Indumentaria Catamarca S.A. recibió la autorización de un segundo desembolso de $45.938.002,91 para sostener su dotación de personal. La empresa había anunciado en agosto el cierre de su fábrica ante la caída de las ventas y la producción. Después de una intervención del gobernador Jalil, sus propietarios acordaron continuar con la actividad y preservar alrededor de 30 puestos de trabajo.
La tercera beneficiaria es Rocotex S.R.L., para la cual se autorizó un nuevo desembolso de $12.668.705,42. Se trata de la tercera cuota bimestral de asistencia económica dentro del Programa de Fortalecimiento Productivo. Las tres resoluciones fueron dictadas durante octubre y publicadas el 3 de noviembre.
El efecto Milei golpea a las fábricas de Catamarca
El deterioro de la actividad textil se profundizó durante 2026. Según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas, la producción nacional cayó 22,6% durante los primeros siete meses del año frente al mismo período de 2025. En julio, las fábricas utilizaron apenas el 45,3% de su capacidad instalada, mientras continuaba la pérdida de puestos de trabajo.
En Catamarca, el secretario general de la Asociación Obrera Textil, Jorge González, advirtió que numerosas fábricas trabajan por debajo de la mitad de su capacidad. El dirigente responsabilizó a la apertura de importaciones y a la caída del consumo por la situación del sector. Durante septiembre y octubre, la empresa RA Intertrading también aplicó suspensiones rotativas que alcanzaron a unos 100 trabajadores.
Mientras el gobierno de Javier Milei sostiene una política de mayor apertura comercial, la administración de Raúl Jalil recurre a subsidios para ayudar a las fábricas locales a pagar salarios. Los aportes buscan evitar que las dificultades financieras provoquen nuevos despidos o cierres definitivos en una provincia donde la actividad textil representa una importante fuente de empleo privado.
Los $105.106.708,33 autorizados para Fibran Sur, Indumentaria Catamarca y Rocotex corresponden a distintos programas de sostenimiento laboral y productivo. Las tres empresas necesitaron asistencia estatal para afrontar sus obligaciones en medio de una crisis que ya provocó suspensiones y amenazas de cierre. La continuidad de los puestos de trabajo depende ahora de la evolución de las ventas y de la capacidad de las fábricas para recuperar su producción.










