El presidente Javier Milei llegará el martes a Catamarca y el miércoles, a las 11, encabezará la inauguración oficial de las plantas de carbonato de litio de Rio Tinto. La ceremonia se realizará en el marco de los proyectos Fénix 1B y Sal de Vida, ubicados en el Salar del Hombre Muerto.
Sin embargo, el acto tendrá principalmente un carácter político e institucional. La propia compañía comunicó en agosto que tanto Sal de Vida como la expansión Fénix 1B ya habían alcanzado su primera producción durante el primer semestre de 2026, antes de la visita presidencial anunciada para esta semana.
El último informe operativo de Rio Tinto, publicado en octubre, agregó que Fénix 1B continuaba avanzando en su proceso de incremento gradual de producción. Es decir, no se trata de instalaciones a la espera de ser encendidas, sino de operaciones que ya atravesaron su puesta en marcha y buscan alcanzar su capacidad prevista.
Una inauguración después de la primera producción
La diferencia no convierte las obras en ficticias ni les quita importancia productiva. Pero obliga a precisar qué inaugurará Milei: no será el comienzo técnico de las operaciones, sino su presentación oficial junto con autoridades nacionales, funcionarios catamarqueños y directivos de la minera anglo-australiana.
Fénix produce carbonato de litio en Catamarca desde 1997. La ampliación 1B incorporó nuevas instalaciones para aumentar la capacidad del complejo. La resolución nacional que aprobó su ingreso al RIGI establece un incremento de 9.500 toneladas anuales, por lo que las 38.000 toneladas difundidas corresponden a la capacidad total proyectada y no solamente a la ampliación.
Sal de Vida, también controlado por Rio Tinto, cuenta con una capacidad prevista de 15.000 toneladas anuales. Aunque será presentado dentro de la misma agenda de inauguraciones, la empresa ya lo incluyó entre los proyectos que consiguieron su primera producción antes de lo planificado durante el primer semestre.
La fotografía política mostrará a Javier Milei inaugurando dos hitos del litio catamarqueño. El dato económico más preciso, sin embargo, es que las operaciones ya comenzaron. Después del acto quedará por conocer cuánto producen efectivamente, cuántos empleos permanentes sostienen y qué parte de sus compras, impuestos y beneficios permanece en Catamarca.





