«Pelearse con el FMI es el equivalente al suicidio en materia monetaria y financiera»

«Pelearse con el FMI es el equivalente al suicidio en materia monetaria y financiera»

«Pelearse con el Fondo Monetario Internacional es equivalente al suicidio en materia monetaria y financiera», dijo Carlos Melconian, expresidente del Banco Nación. El economista destacó que las medidas tomadas por el Gobierno están orientadas a la mantención de una estabilidad económica, la cual sería el principio de una reconstrucción de la macroeconomía.


Según los análisis realizados por Melconian, las acciones de la política central de la Argentina buscan tener un buen pasar durante estos meses, los cuales conducen directamente a una elección tan importante como la es la que se desarrollará en octubre. Sin embargo, destacó que obtener una tranquilidad en la volatilidad del dólar es prácticamente inalcanzable.


«Cualquiera que ve magnitudes y el horizonte de vencimientos de la Argentina, puede ir a pelearse con el Fondo Monetario, que es el equivalente al suicidio en materia monetaria y financiera», expresó. De esta manera, el economista advirtió que la ideología del Gobierno que sea electo después de octubre puede tener un papel muy importante a la hora de poner en cuestión los vencimientos de la deuda contraída.


«Con un programa y un acuerdo arriba de la mesa, con la clase política definiendo qué hacer, con el nuevo presidente, va a quedar definido ineludiblemente el camino de la deuda», opinó. Así decidió expresar el significado de una estabilidad política mediante un consenso, el cual podría bajar el riesgo de inversiones visto por el mercado del exterior.


«Para el patrón y la dinámica de la sociedad argentina, la decisión fue tranquilidad financiera», declaró en FM Milenium en un estudio de la escena electoral. En este sentido, Melconian, recomendó que en este terreno se requieren salarios y créditos, pero sin dejar de lado la tranquilidad financiera.


«La cuestión electoral evidentemente está jugando un rol y no califica en términos de riesgo a todos los candidatos por igual», enunció sobre la directa relación entre la política y la economía en un contexto lleno de enfrentamientos y pujas multidireccionales. «El 10 de diciembre de 2019, la economía tiene que hacer su trabajo para que la Argentina algún día reduzca el riesgo y pueda volver a los mercados. No es una cuestión exclusivamente de candidatos, aunque son muy relevantes», analizó.


«Los mercados votarán todos los días, es necesario que la clase política genere un plan económico común. Van a tener que poner un programa arriba de la mesa», concluyó. Como la mayoría de los economistas, Melconian resalta el diálogo en favor de acomodar las cuentas de la República Argentina.

ca definiendo qué hacer, con el nuevo presidente, va a quedar definido ineludiblemente el camino de la deuda», opinó. Así decidió expresar el significado de una estabilidad política mediante un consenso, el cual podría bajar el riesgo de inversiones visto por el mercado del exterior.


«Para el patrón y la dinámica de la sociedad argentina, la decisión fue tranquilidad financiera», declaró en FM Milenium en un estudio de la escena electoral. En este sentido, Melconian, recomendó que en este terreno se requieren salarios y créditos, pero sin dejar de lado la tranquilidad financiera.


«La cuestión electoral evidentemente está jugando un rol y no califica en términos de riesgo a todos los candidatos por igual», enunció sobre la directa relación entre la política y la economía en un contexto lleno de enfrentamientos y pujas multidireccionales. «El 10 de diciembre de 2019, la economía tiene que hacer su trabajo para que la Argentina algún día reduzca el riesgo y pueda volver a los mercados. No es una cuestión exclusivamente de candidatos, aunque son muy relevantes», analizó.


«Los mercados votarán todos los días, es necesario que la clase política genere un plan económico común. Van a tener que poner un programa arriba de la mesa», concluyó. Como la mayoría de los economistas, Melconian resalta el diálogo en favor de acomodar las cuentas de la República Argentina.