La prevención en Catamarca volvió a instalarse en el centro del debate luego de que dos problemáticas que afectan especialmente a adolescentes y jóvenes encendieran señales de alerta entre las propias autoridades provinciales. Por un lado, el incremento de los casos de sífilis y, por otro, el crecimiento de las apuestas online ilegales entre menores reflejan un escenario que plantea interrogantes sobre la eficacia de las políticas de concientización y el alcance de las herramientas preventivas disponibles.
En los últimos días, la directora de la Dirección de Respuesta Integral al VIH, ITS y Hepatitis Virales, María José Saadi, reconoció públicamente que los indicadores relacionados con la sífilis muestran una evolución preocupante. “Los datos son alarmantes, los números están cada vez más en rojo”, afirmó durante una entrevista radial, donde además explicó que, en los operativos de detección realizados en la provincia, los diagnósticos de sífilis llegan a triplicar a los de VIH.
Al mismo tiempo, desde el Departamento de Juego Responsable de la Caja de Crédito y Prestaciones de Catamarca (CAPRESCA) también manifestaron preocupación por el crecimiento de las apuestas online entre adolescentes. La responsable del área, Julieta Zeheiri, advirtió que cada vez más menores acceden a plataformas ilegales desde sus teléfonos celulares y remarcó que el fenómeno ya impacta en numerosas familias. “Hoy el juego está metido en el bolsillo de cada adolescente”, sostuvo.
Prevención en Catamarca: dos problemáticas distintas con un mismo desafío
Aunque se trata de situaciones diferentes, ambas comparten un elemento común: las propias autoridades reconocen la necesidad de reforzar la prevención en Catamarca. En el caso de la sífilis, Saadi atribuyó el aumento de los contagios principalmente al desconocimiento y a la falta de uso del preservativo. Según explicó, muchas personas todavía no conocen los riesgos asociados a las infecciones de transmisión sexual ni las formas de prevenirlas, por lo que consideró indispensable fortalecer el trabajo educativo y sanitario.
Respecto de las apuestas online, Zeheiri también hizo hincapié en la importancia de la información temprana. Explicó que la publicidad permanente vinculada al deporte y el fácil acceso a plataformas ilegales favorecen la naturalización del juego entre menores de edad. Además, recordó que muchas de estas páginas funcionan al margen de los controles y pueden derivar en estafas, por lo que insistió en la necesidad de trabajar con adolescentes antes de que aparezcan situaciones más complejas.
En ambos casos, las funcionarias coincidieron en que el problema no puede resolverse únicamente desde el sistema de salud o desde un organismo específico. Saadi habló de una situación “multifactorial” que involucra al sistema sanitario, al educativo y a la sociedad, mientras que desde CAPRESCA remarcaron que la participación de las familias resulta clave para detectar conductas de riesgo, como cambios de humor, aislamiento, pedidos frecuentes de dinero o un uso excesivo del teléfono celular.
La coincidencia entre ambas advertencias vuelve a instalar un debate sobre el alcance de las campañas preventivas que actualmente se desarrollan en la provincia. Si bien existen programas de testeo gratuito, talleres de concientización y acciones impulsadas desde distintos organismos públicos, el reconocimiento de que los casos continúan creciendo plantea interrogantes sobre si esas herramientas están logrando llegar con suficiente eficacia a la población más vulnerable.
El desafío también adquiere una dimensión social. Tanto la propagación de la sífilis como el avance de las apuestas online ilegales afectan especialmente a jóvenes y adolescentes, dos sectores donde la información, la educación y la detección temprana aparecen como factores determinantes. En ese contexto, especialistas sostienen que fortalecer la prevención resulta tan importante como garantizar el acceso al tratamiento o a la asistencia cuando los problemas ya se encuentran instalados.
La prevención en Catamarca enfrenta así uno de sus mayores desafíos de los últimos años. Las advertencias formuladas por las propias autoridades sanitarias y por los organismos especializados muestran que la provincia convive con problemáticas diferentes, pero atravesadas por una misma necesidad: reforzar las políticas de información, educación y concientización. Mientras las alarmas continúan creciendo, el debate ya no pasa únicamente por atender las consecuencias, sino por construir estrategias capaces de evitar que estos fenómenos sigan avanzando entre los jóvenes catamarqueños.