La problemática de los pozos en Catamarca volvió a quedar en el centro de las críticas luego de que vecinos de la intersección de las calles Raúl Madueño y Víctor Mauvecín denunciaran que desde hace más de tres meses esperan la reparación de un sector del asfalto que permanece abierto. Según relataron, la situación ya provocó la caída de una persona y, pese al tiempo transcurrido, aseguran que no hubo una solución definitiva ni respuestas por parte de los organismos responsables.
El reclamo pone nuevamente en discusión el estado del mantenimiento de la infraestructura urbana y la capacidad de respuesta frente a situaciones que, de acuerdo con los propios vecinos, representan un riesgo cotidiano para automovilistas, motociclistas, ciclistas y peatones. La permanencia de un pozo de importantes dimensiones durante varios meses alimenta los cuestionamientos sobre los controles y la planificación de las obras públicas en distintos sectores de la Capital.
Pozos en Catamarca: el reclamo vecinal reabre el debate sobre el mantenimiento de la vía pública
De acuerdo con el testimonio difundido por los frentistas, los trabajos quedaron inconclusos hace más de tres meses y desde entonces el lugar continúa con profundos huecos sobre la calzada. Los vecinos sostienen que el problema no solo afecta la circulación diaria, sino que además constituye un peligro permanente para quienes transitan por la zona, especialmente durante la noche o en condiciones de escasa visibilidad.
Siempre según el reclamo vecinal, una persona ya sufrió una caída como consecuencia del mal estado del pavimento. Si bien las lesiones no fueron detalladas, el episodio incrementó la preocupación de quienes viven en el sector, que advierten que podrían producirse nuevos accidentes si la situación continúa sin resolverse. La denuncia refleja la inquietud por un problema que, afirman, se prolonga sin respuestas concretas.
El caso también vuelve a poner bajo la lupa la gestión del mantenimiento urbano. La existencia de obras inconclusas o reparaciones demoradas suele convertirse en uno de los principales motivos de reclamo ciudadano, especialmente cuando derivan en riesgos para la seguridad vial. En este contexto, los vecinos cuestionan que, pese al tiempo transcurrido, nadie se habría hecho cargo de reparar el tramo afectado ni de brindar información sobre cuándo concluirán los trabajos.
Más allá del caso puntual, el episodio expone un problema que suele repetirse en distintos puntos de la provincia: el deterioro de calles y avenidas, sumado a demoras en las intervenciones, genera malestar entre los ciudadanos y reabre el debate sobre la necesidad de fortalecer las tareas de mantenimiento preventivo. La falta de soluciones rápidas frente a este tipo de situaciones alimenta las críticas hacia los organismos encargados de la infraestructura vial y el seguimiento de las obras.
Mientras tanto, los vecinos de Raúl Madueño y Víctor Mauvecín insisten en que el reclamo no busca otra cosa que evitar nuevos accidentes. Después de más de tres meses de espera y con un antecedente de una caída, consideran que la reparación ya no admite más demoras. El caso vuelve a colocar a los pozos en Catamarca como un tema de preocupación para quienes transitan diariamente por la ciudad y abre nuevos interrogantes sobre la eficacia de las respuestas oficiales frente a los problemas cotidianos que afectan la seguridad de la comunidad.