La falta de limpieza en Catamarca volvió a quedar en el centro de las quejas vecinales luego de que una residente de la zona sur denunciara públicamente las condiciones en las que asegura vivir desde hace tiempo. Basura acumulada, agua estancada, presencia de moscas y ratas forman parte del reclamo, que también apunta a la respuesta de los organismos responsables del mantenimiento urbano.
Según el testimonio difundido por la vecina, la situación afecta distintos sectores comprendidos entre la avenida Manuel Navarro y la calle José Martí, actualmente denominada Emilio Molina. La denunciante sostuvo que los camiones de recolección pasan por el lugar, pero que la limpieza no resulta suficiente porque “levantan con camiones y se van, pero la mugre queda”, por lo que el problema se repite prácticamente todos los días.
La mujer aseguró que frente a su vivienda convive de manera permanente con residuos dispersos, agua acumulada y la presencia de animales que rompen las bolsas de basura, lo que agrava aún más el estado del sector. En su mensaje también manifestó que, si bien reconoce que algunos vecinos no respetan las normas de higiene, considera que la respuesta de los servicios públicos resulta insuficiente para evitar que la situación se convierta en un problema constante.
La falta de limpieza en Catamarca reaviva cuestionamientos por el mantenimiento urbano
El reclamo vuelve a poner en discusión el funcionamiento de los servicios de limpieza y mantenimiento en distintos barrios de la Capital. Cuando los residuos permanecen durante varios días en la vía pública o los espacios afectados no reciben una limpieza integral, las quejas suelen multiplicarse por las consecuencias que generan la acumulación de basura y el agua estancada, especialmente por la proliferación de insectos y roedores.
En este contexto, el caso expuesto por la vecina se suma a otros reclamos que periódicamente aparecen en distintos sectores de la ciudad y que reflejan el malestar de quienes consideran que las respuestas oficiales no logran resolver problemas que se repiten con frecuencia. La persistencia de estos planteos alimenta los cuestionamientos sobre la planificación y el control de los servicios urbanos que dependen de los organismos públicos.
La denunciante afirmó sentirse agotada por convivir diariamente con esta realidad y remarcó que cumple con las normas de higiene, aunque entiende que la situación excede las posibilidades individuales cuando la basura permanece en la vía pública y los animales continúan desparramando residuos frente a las viviendas. Su pedido apunta a que las autoridades adopten medidas que permitan una solución definitiva y no únicamente intervenciones parciales.
Mientras tanto, la falta de limpieza en Catamarca continúa siendo motivo de preocupación para vecinos que reclaman mejores condiciones sanitarias y un mantenimiento más eficiente de los espacios públicos. El caso vuelve a instalar el debate sobre la capacidad de respuesta de los organismos responsables frente a problemas cotidianos que impactan directamente en la calidad de vida de quienes habitan los distintos barrios de la Capital.