La presencia de cuatro animales sueltos sobre la Ruta Nacional 38, en el sector sur de la Capital, volvió a poner el foco sobre la seguridad vial en Catamarca y la capacidad de prevención de las autoridades provinciales. El procedimiento, realizado por personal de la División Policía Montada, permitió retirar de la calzada tres equinos y un mular que representaban un peligro para quienes transitaban por la zona, aunque el episodio reavivó los interrogantes sobre los controles para evitar este tipo de situaciones.
El operativo se desarrolló a la altura del kilómetro 574 de la Ruta Nacional 38, donde los efectivos detectaron a los animales circulando sin ningún tipo de control. Si bien la intervención policial evitó que la situación pudiera derivar en un incidente mayor, el caso deja expuesta una problemática que continúa generando preocupación entre los automovilistas y evidencia que los riesgos siguen presentes en una de las principales vías de circulación de Catamarca.
Catamarca vuelve a enfrentar cuestionamientos por la presencia de animales sueltos en rutas
Tras el procedimiento, la fuerza de seguridad inició actuaciones por una presunta infracción a la Ley Provincial N.º 5.841/24, normativa que regula la presencia de animales sueltos en la vía pública. Además, se emplazó a los propietarios o responsables de los semovientes para que, en un plazo de 48 horas, acrediten la legítima propiedad de los animales en la base de la División Policía Montada. En caso de no hacerlo, la legislación vigente prevé su decomiso o subasta.
Más allá del cumplimiento del protocolo establecido por la normativa, el episodio vuelve a instalar el debate sobre la eficacia de las acciones preventivas impulsadas por el Gobierno de Catamarca. El hecho de que cuatro animales hayan llegado a una ruta nacional antes de ser detectados por un operativo evidencia que el problema continúa vigente y que la respuesta estatal se produce una vez que el riesgo ya está presente sobre la calzada.
La situación también vuelve a generar cuestionamientos sobre el alcance real de las herramientas implementadas para evitar este tipo de episodios. La existencia de una legislación específica representa un marco legal para actuar, pero este caso demuestra que todavía persisten escenarios que comprometen la seguridad de quienes utilizan diariamente las rutas provinciales y nacionales que atraviesan Catamarca.
El procedimiento policial permitió controlar una situación potencialmente peligrosa y evitar mayores consecuencias. Sin embargo, el caso deja abierto el interrogante acerca de si las medidas preventivas resultan suficientes para reducir la presencia de animales sueltos en sectores de alto tránsito o si será necesario reforzar los controles para evitar que estos episodios vuelvan a repetirse.
Mientras avanza el proceso administrativo previsto por la ley para identificar a los propietarios de los animales secuestrados, el episodio suma un nuevo llamado de atención sobre una problemática que continúa generando preocupación en Catamarca. La presencia de animales sobre una ruta nacional no solo representa un riesgo para conductores y motociclistas, sino que también vuelve a poner bajo análisis las políticas de prevención y control impulsadas por la administración provincial encabezada por Raúl Jalil.