“Estimo que va a haber alguna disminución con relación al año anterior, por lo que estamos viendo en cuanto a reservas”. La advertencia la hizo Aldo Sarquís, presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de Catamarca, y enciende una luz de alerta sobre la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho: la ocupación hotelera de esta edición quedaría por debajo del 100% que se registró en 2025.
Sarquís vinculó esa proyección directamente con el poder adquisitivo de los visitantes. “El contexto económico nacional… el bolsillo aprieta, el gasto va a ser un poco menor”, explicó el dirigente, aunque de inmediato aclaró que “lo mismo es exitoso, la fiesta es un éxito y hay un buen nivel de trabajo”. Los números definitivos, dijo, se conocerán “la semana próxima”.
Aun con la expectativa de una retracción en las reservas, Sarquís puso el foco en la renovación que mostró el Predio Ferial de Catamarca. “El Poncho de este año está muy superior en infraestructura y en prestaciones”, sostuvo, y enumeró “los nuevos accesos, nuevos servicios sanitarios” mientras aseguraba que “la gastronomía, que era un poco siempre el lado flaco, se ha mejorado”.
Catamarca busca sostener el turismo mientras el sector hotelero anticipa una menor ocupación
El movimiento de las jornadas iniciales también le dejó buenas impresiones. “Había mucha gente” y “todos los escenarios estaban con gente”, graficó Sarquís, quien remarcó el alivio que el festival significa para la hotelería catamarqueña tras un primer semestre complicado. “No deja de ser un gran evento que, después de tener meses difíciles, ayuda muchísimo”, afirmó.
El contraste con el año pasado es inevitable. En 2025 la Fiesta del Poncho había conseguido una ocupación hotelera plena en la capital provincial, un techo que ahora parece difícil de repetir. La comparación pone sobre la mesa la vulnerabilidad del sector turístico de Catamarca frente a cada oscilación del consumo nacional, aun cuando la provincia cuenta con eventos masivos de probada convocatoria.
De cara a lo inmediato, el empresario se mostró optimista por el arribo de turistas durante la segunda etapa del receso invernal que ya está en marcha. La expectativa es que ese flujo compense en parte la merma que anticipan las reservas para los días centrales del Poncho.
“El turismo da trabajo, el turismo genera riqueza, entonces hay que seguir apostando a eso”, cerró Sarquís, en una definición que funciona también como un llamado de atención implícito: para que el crecimiento del sector no dependa únicamente de un puñado de fechas aisladas, Catamarca necesita una agenda que multiplique eventos durante todo el año.