La historia de José Juliano Quevedo volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento del sistema público de salud en Catamarca. El joven de 28 años fue diagnosticado hace cuatro meses con linfoma de Hodgkin y, según denunció su familia, todavía no pudo comenzar el tratamiento de quimioterapia indicado por los médicos. La situación abrió nuevos cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta del sistema sanitario provincial y la demora en resolver casos de alta complejidad.
De acuerdo con el relato de sus familiares, José permanece internado en el Hospital Interzonal San Juan Bautista, mientras que las seis sesiones de quimioterapia prescriptas deben realizarse en el Sanatorio Junín. Sin embargo, el inicio del tratamiento continúa demorado por la falta de autorizaciones administrativas que dependen del circuito del sistema público de salud. La madre del paciente aseguró que, pese a los reiterados reclamos, aún no recibieron una respuesta concreta sobre cuándo podrá comenzar la terapia.
La familia también advirtió que el principal hospital público de adultos en Catamarca actualmente no cuenta con especialista en hematología tras la jubilación de la profesional que ocupaba ese cargo. Esa situación obligó a gestionar una derivación a un centro privado, aunque José no posee obra social ni recursos económicos para afrontar el tratamiento por sus propios medios, por lo que depende exclusivamente de la cobertura estatal.
El sistema de salud en Catamarca enfrenta nuevos cuestionamientos por las demoras en tratamientos oncológicos
Según explicó el entorno del joven, durante las últimas semanas su estado de salud se habría agravado y el cuadro ya comprometería pulmones e intestinos. Además, indicaron que sufrió una crisis física que obligó al equipo médico de guardia a sedarlo. Estas afirmaciones corresponden al testimonio de la familia y, hasta el momento, no fueron acompañadas por una explicación oficial de las autoridades sanitarias sobre la evolución clínica del paciente ni sobre el estado del expediente administrativo.
Especialistas y organizaciones vinculadas a pacientes oncológicos sostienen que la continuidad de los tratamientos resulta determinante para mejorar el pronóstico de este tipo de enfermedades. En ese contexto, cada demora administrativa incrementa la incertidumbre de quienes dependen exclusivamente del sistema público y reabre el debate sobre la necesidad de agilizar los mecanismos de autorización para patologías que requieren atención inmediata.
Mientras tanto, el Ministerio de Salud provincial no informó públicamente cuáles fueron los motivos de la demora denunciada por la familia ni qué medidas adoptará para garantizar el acceso al tratamiento. Tampoco hubo precisiones sobre la cobertura de la vacante de hematología en el Hospital San Juan Bautista, una situación que, según los familiares, terminó condicionando la atención del paciente y derivando el tratamiento hacia un establecimiento privado.
El caso de José Juliano Quevedo trascendió el ámbito familiar para convertirse en un nuevo foco de discusión sobre el funcionamiento del sistema sanitario en Catamarca. Más allá de la evolución particular del paciente, el reclamo vuelve a instalar interrogantes sobre la capacidad del Estado para garantizar tratamientos oncológicos en tiempo y forma, especialmente cuando las personas dependen exclusivamente de la salud pública y esperan respuestas que, según denuncian, todavía no llegan.










