El consumo de sustancias durante el embarazo genera preocupación entre autoridades sanitarias de la Capital de Catamarca, que advierten sobre un incremento de situaciones vinculadas al uso de distintas sustancias entre mujeres embarazadas y también entre aquellas que se encuentran en edad fértil. La problemática alcanza tanto a drogas ilegales como a sustancias de consumo legal, especialmente alcohol y tabaco.
La advertencia fue realizada por la doctora Fernanda Lagoria, referente del área de Salud de la Municipalidad de la Capital, quien señaló las dificultades que presenta el abordaje de estos casos. Según explicó, muchas de las situaciones detectadas no están relacionadas exclusivamente con drogas ilícitas, sino con consumos que forman parte de la vida cotidiana y que pueden generar consecuencias durante la gestación.
De acuerdo con la funcionaria, el consumo de sustancias durante el embarazo puede provocar alteraciones importantes en el desarrollo del bebé. La situación adquiere una dimensión especialmente sensible porque no se trata solamente de atender a una mujer que atraviesa un problema de consumo, sino también de prevenir posibles consecuencias sobre la salud del recién nacido.
Consumo de sustancias durante el embarazo: advierten por el impacto en la salud materno-infantil
Uno de los aspectos que genera mayor preocupación es el cambio observado en los grupos afectados. Lagoria indicó que los registros oficiales muestran una tendencia ascendente entre mujeres adolescentes y jóvenes, mientras que históricamente este tipo de situaciones aparecía con mayor frecuencia entre los hombres.
La situación plantea un desafío para el sistema sanitario, especialmente porque cada caso requiere conocer qué sustancia fue consumida, durante cuánto tiempo y en qué etapa de la gestación se produjo el consumo. Esos factores resultan determinantes para establecer el tipo de asistencia que necesitan tanto la madre como el bebé.
La referente de Salud remarcó por eso la necesidad de un abordaje interdisciplinario, con la participación de distintas áreas profesionales. El objetivo es evitar respuestas aisladas y lograr una evaluación integral que permita acompañar a la mujer durante el embarazo y también garantizar la atención necesaria para el recién nacido.
El planteo también pone sobre la mesa la importancia de fortalecer las políticas de prevención y asistencia destinadas a adolescentes y mujeres en edad fértil. La información difundida no permite atribuir el incremento señalado a una decisión específica del Gobierno de Catamarca ni responsabilizar directamente al gobernador Raúl Jalil, ya que las declaraciones corresponden al área de Salud de la Municipalidad de la Capital.
Sin embargo, el escenario representa un desafío para las políticas públicas de salud y prevención en Catamarca. Si la tendencia señalada por las autoridades sanitarias se mantiene, el abordaje requiere no solamente atención durante la gestación, sino también herramientas de prevención, detección temprana y acompañamiento para mujeres que atraviesan situaciones de consumo.
La preocupación sanitaria adquiere mayor relevancia cuando se considera que alcohol y tabaco también forman parte de los consumos detectados. Esto obliga a ampliar la mirada sobre el problema y evitar que la discusión quede limitada exclusivamente a las drogas ilegales. La prevención debe contemplar también aquellos consumos socialmente aceptados que pueden representar riesgos durante el embarazo.
El llamado de las autoridades municipales apunta, en definitiva, a reforzar una respuesta integral frente a una problemática que involucra salud materna, desarrollo fetal y atención neonatal. El crecimiento señalado entre adolescentes y jóvenes plantea además la necesidad de profundizar las estrategias preventivas antes de que el embarazo se convierta en el momento en que recién se detecta el problema.





