El conflicto laboral en Catamarca sumó este lunes un nuevo capítulo a partir de los reclamos del SOEM Valle Viejo por la falta de cobertura de riesgos laborales, la situación de los trabajadores precarizados y el rechazo a una propuesta salarial de $2.000. El gremio aseguró que esperaba una comunicación oficial del Ejecutivo municipal para retomar las conversaciones, pero afirmó que hasta el momento no recibió ninguna respuesta.
La situación vuelve a colocar en el centro de la discusión las condiciones laborales en el ámbito municipal y la capacidad de las autoridades para responder ante reclamos que, según el sindicato, ya fueron planteados formalmente. El subsecretario general del SOEM, Eduardo Moya, sostuvo que la organización había realizado presentaciones ante la Dirección de Inspección Laboral (DIL) por el incumplimiento relacionado con la ART y cuestionó que el problema continúe sin una solución.
Uno de los puntos más sensibles del conflicto es la cobertura frente a accidentes laborales. Moya recordó el caso de una trabajadora municipal que sufrió una lesión en un brazo y fue derivada al minihospital de Villa Dolores. Según el dirigente, el episodio volvió a poner en discusión qué sucede con los empleados que realizan tareas consideradas riesgosas cuando no cuentan con la cobertura que reclama el sindicato. “Si hay un accidente, nadie se va a hacer cargo”, sostuvo.
El conflicto laboral en Catamarca suma reclamos por ART y salarios
El planteo del gremio no se limita a la ART. También cuestiona las condiciones de los trabajadores precarizados y advierte sobre la falta de elementos y garantías suficientes para desarrollar determinadas tareas. Moya utilizó términos muy duros al referirse a la situación y afirmó que algunos empleados se encuentran en condiciones que, a su entender, implican un deterioro de sus derechos laborales. Se trata de afirmaciones del dirigente sindical que reflejan la posición del SOEM en medio de la disputa.
En paralelo, el componente salarial profundizó el escenario de tensión. El sindicato rechazó una propuesta de $2.000 de aumento, al considerar que resulta insuficiente frente al costo de vida. Moya cuestionó públicamente el monto y lo comparó con el precio de productos básicos: “Con dos mil pesos no hacemos nada. Un kilo de pan está tres mil”, expresó. El planteo expone una discusión más amplia sobre el poder adquisitivo de los trabajadores municipales y el alcance real de las propuestas salariales.
El conflicto también adquiere una dimensión institucional por la falta de comunicación que denunció el gremio. Moya afirmó que esperaba reunirse con funcionarios municipales, entre ellos la secretaria de Gobierno de Valle Viejo, Valeria Bassi, y el abogado José Acosta, pero aseguró que no recibió ninguna notificación oficial sobre el encuentro. Esa ausencia de respuestas, según el sindicato, podría llevar la disputa a una nueva instancia de organización gremial.
El próximo miércoles será clave porque el SOEM anunció una asamblea de trabajadores en la que se analizará la continuidad del reclamo. Si no aparecen respuestas satisfactorias, el gremio no descartó avanzar con medidas de fuerza. La advertencia agrega presión a un conflicto que combina cobertura laboral, salarios y condiciones de empleo y que ya tuvo antecedentes de rechazo a propuestas económicas y reclamos por derechos laborales.
El caso de Valle Viejo permite observar cómo una disputa inicialmente centrada en una cuestión salarial terminó incorporando otros reclamos de mayor sensibilidad, particularmente los vinculados con la seguridad y protección de los trabajadores. La ART, las condiciones de los empleados precarizados y la respuesta institucional aparecen ahora conectadas dentro de una misma discusión. Por el momento, las acusaciones y cuestionamientos difundidos corresponden al SOEM y no surge del material proporcionado una respuesta del Ejecutivo municipal que permita contrastar esas afirmaciones.
La evolución del conflicto laboral en Catamarca dependerá ahora de las definiciones que adopte el sindicato en la asamblea y de una eventual respuesta de las autoridades de Valle Viejo. Mientras tanto, el reclamo deja planteada una discusión que excede los $2.000 ofrecidos: qué nivel de protección reciben los trabajadores municipales, cómo se atienden los accidentes laborales y qué mecanismos existen para garantizar que las demandas gremiales obtengan respuestas concretas.