Un nuevo y repudiable episodio de imprudencia extrema al volante desató una fuerte conmoción comunitaria sobre el estado de la seguridad vial en Catamarca. Una mujer fue filmada mientras conducía una motocicleta transportando a una niña de corta edad en el asiento trasero, al mismo tiempo que maniobraba el rodado sosteniendo una lata de cerveza en una de sus manos y exhibiendo una peligrosa inestabilidad de marcha en pleno sector urbano capitalino.
La alarmante escena tuvo lugar en la intersección de las transitadas avenidas Arturo Illia y Felipe Figueroa. Vecinos, peatones y automovilistas que transitaban por esa transitada zona del oeste de la ciudad registraron las secuencias en video y alertaron de inmediato sobre la temeraria conducta de la conductora, quien circulaba a la vista de todos sin ningún tipo de reparo ni fiscalización preventiva en las inmediaciones.
El riesgo se vio fuertemente agravado por las condiciones en las que viajaba la menor de edad, quien se sostenía con evidente dificultad de la conductora mientras el vehículo se desplazaba tambaleante. De acuerdo con las imágenes y los testimonios de los testigos presenciales, ninguna de las dos ocupantes llevaba colocado el casco reglamentario ni contaba con los elementos básicos de protección obligatorios para circular en motovehículos.
Asimismo, quienes presenciaron la peligrosa maniobra señalaron que la motociclista presentaba notorios signos de ebriedad, consumiendo la bebida alcohólica mientras operaba el manubrio. Esta grave infracción multiplicó el riesgo inminente de un siniestro de consecuencias fatales, amenazando tanto la vida de la pequeña indefensa como la integridad física de los demás transeúntes y conductores que compartían la calzada.
Imprudencia al volante y vacíos de control en la seguridad vial en Catamarca
El hecho reactivó de inmediato el malestar social tras el antecedente cercano de otra pareja que fue captada semanas atrás realizando maniobras peligrosas tipo “willy” con un bebé a bordo. La reiteración de estas conductas extremas evidencia la falta de apego a las normas básicas de tránsito y la persistente exposición de menores de edad a situaciones de altísima vulnerabilidad en las calles del Valle Central.
La indignación colectiva volvió a poner en el centro de la escena la escasa presencia de inspectores de tránsito y patrullajes preventivos en las principales arterias y avenidas de la Capital. Los ciudadanos remarcaron la urgencia de aplicar sanciones severas contra quienes conducen bajo los efectos del alcohol y transportan a niños de manera antirreglamentaria sin los elementos mínimos de seguridad.
La viralización de este nuevo caso consolida el reclamo ciudadano por una fiscalización efectiva de la seguridad vial en Catamarca. Ante la repetición de conductas desaprensivas que ponen en riesgo la vida de menores, la comunidad exige que los organismos competentes intensifiquen los controles en la vía pública y actúen de oficio para identificar y sancionar a los infractores.





