Un crudo diagnóstico sobre el impacto de la apertura importadora y los elevados costos operativos sacudió al sector manufacturero en Catamarca. En el marco del Día de la Industria Nacional, la Unión Industrial de Catamarca (UICA) emitió un duro pronunciamiento institucional en el que descartó cualquier motivo de celebración, advirtiendo que las plantas locales enfrentan un escenario crítico determinado por el desplome del mercado interno, la pérdida de empleo formal y una asimetría comercial que torna inviable la competencia frente a productos foráneos.
El vicepresidente de la entidad fabril, Raúl Colombo, ratificó el tenor del documento en declaraciones a INFORAMA Radio, donde describió sin rodeos el complejo presente de los establecimientos radicados en los parques fabriles de la provincia. El dirigente remarcó que las empresas atraviesan serias dificultades financieras para sostener sus niveles de actividad, alertando sobre el riesgo inminente de que los frenos de producción deriven en nuevos cierres definitivos de plantas.
En su balance estadístico, la UICA subrayó que la industria nacional arrastra una contracción acumulada del 10% durante la última década, a la par de una pérdida superior a los 50.000 puestos de trabajo directos registrada a lo largo del último año. Desde la perspectiva de los industriales catamarqueños, la conjunción entre la caída del consumo interno y la liberalización del comercio exterior asesta un golpe demoledor a las líneas de montaje locales.
La conducción empresaria reclamó medidas urgentes para “nivelar la cancha” y evitar que mercaderías extranjeras ingresen al país bajo esquemas de subfacturación o prácticas de dumping. La entidad aclaró que no persigue prebendas ni busca un mercado cautivo, sino la aplicación de aranceles razonables y cupos para aquellos bienes que cuentan con fabricación local, facilitando al mismo tiempo la importación exclusiva de insumos e insumos intermedios que no se producen en el territorio nacional.
Tarifas de energía, desventaja logística y la asfixia al sector manufacturero en Catamarca
La pérdida de competitividad adquiere una gravedad particular para los establecimientos provinciales debido a las desventajas geográficas estructurales. Colombo remarcó que las fábricas locales deben absorber costosos fletes para trasladar insumos desde los puertos y enviar sus productos terminados hacia los grandes centros de consumo, un sobrecosto logístico que las coloca en inferioridad de condiciones respecto a las firmas del centro del país.
A este desfase geográfico se sumó el impacto de los incrementos en los servicios públicos esenciales, particularmente el suministro eléctrico provincial. El representante de la UICA reveló que las boletas de energía llegaron a duplicar sus importes de un período a otro, sumando un costo fijo asfixiante que mina la rentabilidad de las industrias y coincide con un panorama general de empresas textiles al límite y suspensiones masivas en talleres capitalinos.
La advertencia de la central fabril interpela directamente el rumbo de las políticas productivas para el sector manufacturero en Catamarca. Con la consigna histórica de que “sin industria no hay nación”, los empresarios demandan que la estabilización de las variables macroeconómicas se traduzca en desarrollo tangible y esquemas de protección efectiva que impidan la destrucción irreversible de las fuentes de trabajo en la provincia.