Un diagnóstico alarmante sobre la viabilidad de la cobertura médica estatal encendió luces rojas en el ámbito asistencial tras advertirse formalmente que el sistema de salud está quebrado en Catamarca y en el resto de las jurisdicciones del país. La advertencia fue planteada durante la reunión de la Junta Directiva del Consejo de Obras y Servicios Sociales Provinciales de la República Argentina (Cosspra), ámbito federal donde estuvo presente el director de la Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP), Leopoldo Marchetti.
El cónclave, desarrollado en la Ciudad de Buenos Aires como antesala del congreso nacional del sector, desnudó el colapso financiero que asfixia tanto a las prestadoras de los estados provinciales como a las entidades de medicina prepaga. Los directivos de las 24 provincias coincidieron en que el encarecimiento desmedido de los insumos y la imposibilidad técnica de cerrar presupuestos equilibrados amenazan la continuidad de las prestaciones esenciales para más de 7,2 millones de beneficiarios en toda la Argentina.
Durante las deliberaciones, el presidente de la entidad, Carlos Funes, enfatizó que la crisis trasciende cualquier alineamiento partidario y coloca a los organismos en una disyuntiva presupuestaria extrema. Las autoridades sanitarias remarcaron que el debate público suele concentrarse en los números macroeconómicos de la producción y la industria, postergando la discusión sobre el financiamiento sanitario en un contexto de progresivo desabastecimiento prestacional.
El eje más conflictivo del encuentro se centró en la cobertura de discapacidad, tratamientos médicos prolongados y la adquisición de fármacos de alto costo para patologías poco frecuentes. Los referentes de Cosspra remarcaron que el principio de solidaridad con el que operan las cajas provinciales resulta insuficiente para afrontar estos compromisos sin una asistencia financiera directa de la administración central, exigiendo una decisión política de fondo que ordene las partidas.
Prestaciones en riesgo, coseguros y la controversia con OSEP
La participación del titular de OSEP en este foro coincide con una etapa de fuerte tensión en territorio catamarqueño por la constante degradación del servicio a los afiliados. La queja de los empleados estatales locales se vincula directamente a las trabas cotidianas para autorizar prácticas médicas complejas, la sensación pública de “mendigar por un derecho” denunciada por la oposición y el polémico debate sobre la eliminación del coseguro mediante aportes adicionales compulsivos.
A este panorama de asfixia económica se suma el reclamo salarial y arancelario de las corporaciones profesionales. La falta de actualización en los pagos de la obra social provincial desató reclamos del Círculo Médico para recomponer valores básicos, empujando a los profesionales al cobro de plus extraordinario de bolsillo y profundizando la sobrecarga de consultas en los hospitales públicos provinciales, cuya demanda ya creció un 30% por el éxodo de pacientes que no pueden pagar la atención privada.
El reconocimiento explícito de las máximas autoridades de las obras sociales confirma que el sistema de salud está quebrado en Catamarca. Con la OSEP involucrada en un escenario de desfinanciamiento generalizado, dificultades operativas para cubrir prestaciones de alta complejidad y miles de afiliados cautivos que padecen recortes indirectos en su atención, el esquema de cobertura estatal ingresa en una fase crítica que reclama urgentes decisiones presupuestarias.